En la tarde de este domingo, se viralizaron imágenes que mostraban a individuos que se hacían pasar por policías secuestrando a un hombre dentro de un vehículo en plena AP-7. Los testigos, asombrados por lo que estaban presenciando, se dieron cuenta de que esas personas no eran agentes, sino delincuentes, operando en las proximidades de la ciudad de Barcelona.
Los Mossos d’Esquadra informaron que, horas después del incidente, el vehículo utilizado por los secuestradores sería encontrado abandonado y, al mismo tiempo, la víctima, quien presentaba lesiones, sería localizada en la comarca del Vallès Occidental, en la provincia de Barcelona.
Precisamente, las investigaciones llevadas a cabo por el equipo de investigación apuntan a la comarca del Vallès Occidental y, en particular, a la localidad de Palau-solità i Plegamens, donde se afirma que la persona afectada por el ataque es uno de los dos jóvenes de origen magrebí que fueron arrestados e ingresaron en prisión en mayo de este año por custodiar un importante alijo de hachís, aproximadamente 2.000 kilos, en dicha localidad.
El objetivo de este llamativo ataque en la autopista, una importante vía de comunicación que conecta todo el Mediterráneo español con Francia, había salido recientemente de prisión, donde había estado recluido de manera preventiva desde entonces. Los atacantes no olvidaron el asunto y decidieron confrontarlo por la pérdida de esa sustancia, que, dependiendo de su calidad, podría alcanzar un valor de cuatro millones de euros en el mercado negro.
Sin embargo, el ajuste de cuentas no es la medida habitual que se adopta cuando, como en este caso, es la Policía Nacional, específicamente la Udyco, quien incauta la droga. Se considera una pérdida que puede asumirse dentro del negocio, que normalmente se paga con más trabajo para la organización. No obstante, al ser los custodios de la mercancía, a la red criminal propietaria de la misma no parece preocuparle que haya sido la Policía quien se apoderó de la droga, ni tampoco que sus dos ‘guardeses’ hayan estado varios meses detenidos. Les han esperado y han ido a por ellos.
