La Guardia Civil, en el contexto de la operación Bargreen, ha esclarecido el asesinato con arma de fuego de un portero de un club en Lorca (Murcia) que tuvo lugar en 2025. Ocho individuos han sido identificados, localizados y arrestados, y se han incautado tres armas de fuego cortas. De esta manera, se ha desarticulado una organización cuya actividad principal consistía en los vuelcos, es decir, los robos de sustancias estupefacientes.
Además de este asesinato, la Guardia Civil ha esclarecido un robo con violencia e intimidación que se llevó a cabo pocos días antes del tiroteo en una nave industrial de Murcia, la cual era utilizada como vivienda. Este suceso puede ser calificado como un vuelco de droga en el que participaron los individuos detenidos.
El primer hecho delictivo bajo investigación ocurrió en febrero de 2025, cuando varias personas accedieron a una finca identificándose como agentes de la ley y portando armas cortas, las cuales utilizaron en varias ocasiones. Este robo no se consumó, dado que accedieron a la finca contigua a la que pretendían asaltar, donde se cultivaba marihuana.
En relación con este intento de robo, la Guardia Civil emprendió la operación Mazave, que culminó en abril del año anterior con la detención del propietario de la finca en Sangonera la Verde, que colindaba con la asaltada por error, como presunto autor de delitos de cultivo y elaboración de drogas, así como defraudación de fluido eléctrico y tenencia ilícita de armas.
En dicha finca, los investigadores desmantelaron un cultivo de marihuana en interior y se incautaron de metanfetamina (MDMA), además de una escopeta de caza sin documentación y la munición correspondiente.
Pocos días después del fallido robo en la finca de Sangonera la Verde, el 9 de marzo de 2025, se produjo un robo con violencia e intimidación en un establecimiento público de Purias, en el término municipal de Lorca (Murcia), donde un grupo de personas, armadas, accedió a las instalaciones y forcejeó con el portero, a quien dispararon, resultando en su fallecimiento.
Por esta razón, la Guardia Civil lanzó la operación Bargreen, en la que se constató que los cartuchos hallados en ambas escenas delictivas fueron disparados por la misma arma utilizada en el homicidio, lo que permitió vincular ambos delitos mencionados anteriormente.
La hipótesis más probable considerada en ambos casos era la realización de atracos. Entre los más comunes se encuentran los vuelcos o sustracción de grandes cantidades de droga a otras organizaciones criminales, así como los robos de joyas y dinero. A raíz de esta investigación, los agentes de la Guardia Civil identificaron a siete individuos, comprobando que algunos de ellos habrían participado, presuntamente, en ambos delitos.
Una vez reunidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil identificó a todos los miembros del grupo delictivo y a algunos de sus colaboradores. El pasado jueves, 17 de septiembre, se llevó a cabo la fase de explotación de la operación, que concluyó con la localización y detención de ocho personas como presuntas autoras de los delitos de robo con violencia e intimidación, homicidio doloso y tenencia ilícita de armas.
Se realizaron tres registros simultáneos de manera coordinada en Murcia capital, Las Torres de Cotillas y Lorca, donde se llevaron a cabo cinco de las detenciones y se incautaron tres armas cortas de fuego, una de las cuales fue arrojada por uno de los arrestados por la ventana de su vivienda en el momento en que los agentes accedían al domicilio. Semanas antes, la Guardia Civil había localizado y detenido a otras tres personas.
Una de las particularidades de la fase de explotación fue la coordinación necesaria para llevar a cabo los registros, dado que fue preciso excarcelar a uno de los implicados para que pudiera estar presente durante el registro y la práctica de diligencias, ya que se encontraba cumpliendo condena en un centro penitenciario por otros delitos.
