Las redes dedicadas a la distribución de drogas a gran escala entre América Latina y el mercado europeo han recibido un impacto significativo de proporciones históricas. En una operación multinacional sin precedentes, las fuerzas de seguridad han llevado a cabo un asalto contundente a la infraestructura logística y financiera de las principales organizaciones del crimen organizado, coordinándose a ambos lados del Atlántico.
Bajo la denominación de Operación Nexus, la acción conjunta tiene un elemento común: las actividades de los narcotraficantes estaban, en gran medida, dirigidas hacia el puerto de Amberes, que se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada de cocaína a Europa en los últimos años. Además de la cocaína, esta operación también abarcó un ataque a la producción masiva de marihuana en Paraguay, uno de los principales productores a nivel mundial.
El operativo, que ha sido oficialmente calificado como la mayor acción conjunta realizada entre la Unión Europea y la región de América Latina y el Caribe, fue liderado por la Policía Federal de Bélgica. La maniobra se llevó a cabo bajo el marco de la plataforma europea de cooperación policial, en estrecha colaboración con la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas y la Agencia de la Comunidad del Caribe para la Crimen y la Seguridad, contando además con apoyo financiero y técnico del programa europeo de cooperación en materia de seguridad.
La magnitud geográfica del despliegue incluyó la participación activa de 34 países. En Europa y el Caribe, colaboraron Bélgica, Colombia, Costa Rica, Ecuador y España, entre otros. Asimismo, la red operativa recibió apoyo de inteligencia de aliados estratégicos de gran relevancia como Estados Unidos, Reino Unido y Australia, todos ellos muy afectados por los importantes flujos de drogas a nivel global.
El balance global elaborado por las agencias de seguridad presenta cifras históricas: aproximadamente 490 personas han sido detenidas y se ha logrado la incautación total de 156,9 toneladas de sustancias ilícitas. El desglose por tipo de sustancia revela que el cannabis fue la droga más intervenida, acumulando 118,6 toneladas, seguido por 37,6 toneladas de clorhidrato de cocaína. A estos decomisos se suman partidas de drogas sintéticas, heroína, armamento, munición de diversos calibres, vehículos de alta gama y efectivo derivado del blanqueo de capitales.
Entre las acciones operativas más destacadas del operativo se encuentra la identificación y desmantelamiento del primer laboratorio de procesamiento de clorhidrato de cocaína jamás descubierto en Irlanda, lo que evidencia la expansión de las técnicas de transformación química hacia el territorio europeo.
De manera paralela, en la Guayana Francesa, los efectivos participantes lograron intervenir y clausurar dos explotaciones de minería ilegal de oro, lo que ha permitido cortar una fuente fundamental de financiación para las redes criminales establecidas en la región.
En cuanto al volumen de intervención en el continente americano, Costa Rica se posicionó como uno de los epicentros de la operación, registrando 375 detenidos y la incautación de 27,8 toneladas de estupefacientes.
Por su parte, las autoridades de Paraguay alcanzaron un récord histórico tras infligir un duro golpe al narcotráfico regional con la incautación de 104,96 toneladas de cannabis. Todos los bienes incautados, las diligencias realizadas y los arrestados han sido puestos a disposición de las respectivas autoridades judiciales nacionales para la tramitación de los procedimientos correspondientes.
