Una gran operación internacional ha realizado un golpe decisivo a la principal red operativa del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Ecuador. El despliegue de inteligencia y el asalto simultáneo, resultado de ocho meses de investigaciones coordinadas, culminó con la detención de más de 30 individuos, incluidos líderes, operativos y financistas, en diversos inmuebles repartidos en tres provincias del litoral ecuatoriano.
De esta forma, el operativo conjunto contó con la participación de más de 320 agentes de la Policía de Ecuador y 50 miembros del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, con el apoyo de agentes de la agencia antidrogas estadounidense (DEA).
Las incursiones tácticas se centraron en puntos estratégicos de Guayaquil, Daule, Samborondón, Ventanas, Babahoyo, Puebloviejo, Vinces y Machala, desactivando los principales centros de mando y logística de la organización.
Los informes policiales confirmaron que la estructura no operaba como una franquicia ni establecía alianzas operativas con bandas criminales locales, sino que respondía directamente a los mandos del CJNG en México.
La organización se encargaba de la cadena completa del tráfico: desde la recolección de clorhidrato de cocaína proveniente de Colombia, hasta su intermediación, almacenamiento, transporte y posterior distribución en contenedores marítimos con destino a puertos de Centroamérica, Estados Unidos y Europa desde las terminales de Guayaquil y Machala.
La desarticulación de esta red representa el cierre de una extensa investigación que, a lo largo del presente año, ya había infligido severas pérdidas a la red transnacional, siendo la última de ellas reportada este miércoles, según fuentes judiciales. De acuerdo con las autoridades, las sucesivas incautaciones de cargamentos vinculados a esta misma estructura representan una afectación acumulada superior a los 322 millones de dólares, debilitando drásticamente su capacidad financiera antes del golpe final propinado en esta incursión combinada.
