◢ NARCOTRÁFICO ◣

Las cámaras de tortura surgen en España vinculadas a narcotraficantes de Los Balcanes

✎Redaccion
Las cámaras de tortura surgen en España vinculadas a narcotraficantes de Los Balcanes
Idioma

Las cámaras de tortura surgen en España vinculadas a narcotraficantes de Los Balcanes

El número 65 de la Nueva Atalaya de Estepona se sitúa a 400 metros del supermercado Aldi en Isdabe, también en Estepona. Una distancia mínima separa dos realidades del crimen organizado internacional. La primera se refiere a la utilización de una villa discreta en la Costa del Sol como centro de operaciones del narcotráfico, y la segunda, al ajuste de cuentas que puede llevarse a cabo en cualquier lugar público.

El 20 de julio de 2025, en el aparcamiento de dicho supermercado, un grupo del clan Casper turco, encabezado por Burak Bulut, intentó llevar a cabo un asesinato a tiros contra Caner Koçer, Musa Çacan y Furkan Yavuz, del clan Dalton. En este atentado, solo resultó herido un hombre que pretendía hacer compras en el supermercado esa tarde de domingo, marcando el inicio en España de la guerra entre estos clanes mafiosos turcos de nueva generación. Este conflicto ha culminado en el reciente intento de asesinato del pasado martes contra el líder turco Umit Yalçin en un restaurante ubicado en el Muelle Uno de Málaga, donde se disponía a disfrutar de una velada malagueña.

Miguel y Hamza, las víctimas del ajuste de cuentas, eran plenamente conscientes del peligro que enfrentaban, y su temor era justificado. Se veían obligados a dar explicaciones a siete hombres: Filip J. (25), Zoran N. (35), Ivan M. (24), Sekulić M. (27), Leon J. (29), Aleksa K. (24) y Marko N. (31). Todos ellos serbios y con experiencia en el narcotráfico internacional.

Cuando los Zetas de la Policía Nacional se presentaron en la puerta de la vivienda, comenzaron los problemas para este clan serbio, que huyó despavorido. Afortunadamente, no se enfrentaron a la Policía Nacional con las armas de fuego que poseían, ya que contaban con AK-47 y pistolas automáticas. Al arrestar a los siete individuos, se desató una escena digna de la saga SAW.

Estos narcotraficantes habían acondicionado una habitación como cuarto de torturas, forrando de plásticos todo lo posible en la vivienda, como si fueran a pintar toda la habitación para evitar manchas de sangre y dejar rastro de lo que allí sucedía. Disponían de martillos, bridas para inmovilizar y una silla recubierta de plástico destinada a sus víctimas.

Eran plenamente conscientes de lo que hacían, ya que estos grupos serbios o montenegrinos emplean estas tácticas para amedrentar a quienes no cumplen con sus expectativas. La villa de Estepona representa un nuevo caso de torturas en la Costa del Sol, recordando el asesinato del narcotraficante serbio Aleksandar Kolundzic en junio de 2022 en una vivienda de la urbanización Golden Beach de Marbella.

En aquella ocasión, este confidente de la policía alemana fue ahogado con plásticos en la cabeza y le dispararon para ejecutarlo. Cuando el propietario de la vivienda se acercó, tras varios días sin tener noticias de Kolundzic, se encontró con una escena aterradora: un cadáver con signos de tortura, sentado en una silla y con un reguero de sangre. Un recuerdo imborrable.

Un escenario similar también fue evidenciado en Países Bajos, donde se hallaron contenedores marítimos insonorizados, uno de ellos equipado con un sillón de dentista y herramientas para llevar a cabo todo tipo de agresiones, todo ello asociado a la Mocro Mafia.

Regresando al clan serbio, desde Los Balcanes no han sido identificados como miembros de un clan específico, lo que sugiere que podrían ser más discretos que los Kavac, Skaljari o Zemun. Sin embargo, sus métodos recuerdan a los del clan liderado por Veljko Belivuk, aliado en Serbia del clan Kavac.

Los hombres de Belivuk, antiguo líder de los Principi del Partizán de Belgrado, y de Marko Miljkovic utilizaron hace aproximadamente cinco años una vivienda en Ripotek, que se convirtió en noticia nacional en Serbia durante años. Esa casa, situada en las afueras de Belgrado, se transformó en un centro de terror donde los rivales eran torturados durante días.

Emplearon todos los métodos posibles para infligir dolor insufrible a quienes deseaban eliminar. Cuando se cansaban, los mataban y luego trituraban sus cuerpos en una picadora que habían instalado en los bajos del inmueble. Estas acciones eran comunicadas entre ellos a través del sistema de encriptación de Sky-ECC, donde se conocen detalles de pasajes verdaderamente aterradores.

En las conversaciones entre el grupo de Belivuk a través de esos dispositivos encriptados, se mencionó la posibilidad de procesar la carne humana de un rival que salía de la picadora y enviarla como si fuera un plato típico de los Balcanes, todo para el deleite del líder del Kavac.

En resumen, estos grupos serbios son sumamente poderosos tanto en su faceta económica como por su comportamiento violento. Imponen tal temor que los últimos siete narcotraficantes detenidos en Estepona han generado un notable malestar entre los funcionarios de prisiones que han tenido contacto con ellos en la cárcel de Alhaurín de la Torre, donde han ingresado para cumplir prisión preventiva.

Exigieron estar juntos en el mismo módulo, algo que, evidentemente, por su perfil vinculado al crimen organizado no era viable. Amenazaron a los funcionarios con represalias si no recibían un trato preferencial, un aspecto a considerar, dado que estos criminales, a pesar de encontrarse en una situación tan desfavorable como lo es la cárcel, se sienten por encima de cualquier norma básica de convivencia.

No solo se trata de torturar y asesinar a rivales, lo que en términos empresariales se consideraría una demanda, sino también de amedrentar a quienes representan al Estado en un lugar como un centro penitenciario.

Es ahí donde debe nacer la ley, y a la vista de todos los recientes acontecimientos en la Costa del Sol, a muchos narcotraficantes de alta relevancia les resulta necesario recordar cuál es su posición en la sociedad. Y esa posición no es la de presumir de sus millonarias ganancias, sino la de estar ocultos y avergonzados por ganarse la vida a costa del bienestar de los demás.

Estos clanes del Cartel de los Balcanes parecen tener muy claro que no son un problema para la sociedad, sino que solo satisfacen necesidades. Sin embargo, están profundamente equivocados.

Torture chambers emerge in Spain linked to drug traffickers from the Balkans.

The number 65 of the Nueva Atalaya de Estepona is located 400 meters from the Aldi supermarket in Isdabe, also in Estepona. A minimal distance separates two realities of international organized crime. The first refers to the use of a discreet villa on the Costa del Sol as a drug trafficking operations center, and the second to the settling of scores that can take place in any public place.

On July 20, 2025, in the parking lot of that supermarket, a group from the Turkish Casper clan, led by Burak Bulut, attempted to carry out a shooting assassination against Caner Koçer, Musa Çacan, and Furkan Yavuz from the Dalton clan. In this attack, only one man who intended to shop at the supermarket that Sunday afternoon was injured, marking the beginning in Spain of the war between these new generation Turkish mafia clans. This conflict culminated in the recent assassination attempt last Tuesday against Turkish leader Umit Yalçin at a restaurant located in Muelle Uno in Málaga, where he was about to enjoy an evening in Málaga.

Miguel and Hamza, the victims of the settling of scores, were fully aware of the danger they faced, and their fear was justified. They were forced to explain themselves to seven men: Filip J. (25), Zoran N. (35), Ivan M. (24), Sekulić M. (27), Leon J. (29), Aleksa K. (24), and Marko N. (31). All of them were Serbian and experienced in international drug trafficking.

When the Zetas of the National Police arrived at the door of the residence, problems began for this Serbian clan, which fled in terror. Fortunately, they did not confront the National Police with the firearms they possessed, as they had AK-47s and automatic pistols. Upon arresting the seven individuals, a scene worthy of the SAW saga unfolded.

These drug traffickers had converted a room into a torture chamber, lining as much of the residence as possible with plastic, as if they were going to paint the entire room to avoid blood stains and leave no trace of what was happening there. They had hammers, zip ties for immobilization, and a plastic-covered chair intended for their victims.

They were fully aware of what they were doing, as these Serbian or Montenegrin groups employ these tactics to intimidate those who do not meet their expectations. The villa in Estepona represents a new case of torture on the Costa del Sol, reminiscent of the murder of Serbian drug trafficker Aleksandar Kolundzic in June 2022 in a residence in the Golden Beach urbanization of Marbella.

On that occasion, this informant for the German police was suffocated with plastic over his head and shot to execute him. When the owner of the residence approached, after several days without hearing from Kolundzic, he encountered a terrifying scene: a corpse showing signs of torture, sitting in a chair and with a trail of blood. An indelible memory.

A similar scenario was also evidenced in the Netherlands, where soundproofed shipping containers were found, one of which was equipped with a dentist's chair and tools to carry out all kinds of assaults, all associated with the Mocro Mafia.

Returning to the Serbian clan, they have not been identified as members of a specific clan from the Balkans, suggesting that they may be more discreet than the Kavac, Skaljari, or Zemun. However, their methods resemble those of the clan led by Veljko Belivuk, an ally of the Kavac clan in Serbia.

Belivuk's men, the former leader of the Principi of Partizán in Belgrade, and Marko Miljkovic used a house in Ripotek about five years ago, which became national news in Serbia for years. That house, located on the outskirts of Belgrade, turned into a center of terror where rivals were tortured for days.

They employed all possible methods to inflict unbearable pain on those they wished to eliminate. When they grew tired, they killed them and then ground their bodies in a meat grinder they had installed in the basement of the property. These actions were communicated among themselves through the Sky-ECC encryption system, where truly horrifying details of passages are known.

In the conversations among Belivuk's group through those encrypted devices, the possibility of processing the human flesh of a rival coming out of the grinder and sending it as if it were a typical Balkan dish was mentioned, all for the delight of the Kavac leader.

In summary, these Serbian groups are extremely powerful both in their economic facet and for their violent behavior. They impose such fear that the last seven drug traffickers arrested in Estepona have generated notable discomfort among prison officials who have had contact with them in Alhaurín de la Torre prison, where they have been admitted to serve preventive detention.

They demanded to be together in the same module, something that, evidently, due to their profile linked to organized crime, was not viable. They threatened officials with reprisals if they did not receive preferential treatment, an aspect to consider, given that these criminals, despite being in such an unfavorable situation as prison, feel above any basic norms of coexistence.

It is not only about torturing and murdering rivals, which in business terms would be considered a demand, but also about intimidating those who represent the State in a place like a penitentiary.

This is where the law must be born, and in light of all the recent events on the Costa del Sol, many high-profile drug traffickers find it necessary to remember their position in society. And that position is not to boast about their millionaire profits, but to be hidden and ashamed of making a living at the expense of others' well-being.

These clans of the Balkan Cartel seem to be very clear that they are not a problem for society, but rather that they only satisfy needs. However, they are deeply mistaken.

Las cámaras de tortura surgen en España vinculadas a narcotraficantes de Los Balcanes | NarcoObservatorio