La constante presión ejercida por las fuerzas del orden contra las estructuras del narcotráfico en el territorio español ha dado lugar a un nuevo y significativo golpe en el centro de la península. Agentes de la Guardia Civil han desmantelado una organización criminal activa, dedicada a la producción y distribución a gran escala de estupefacientes, que operaba desde el estratégico Corredor del Henares, abarcando las provincias de Madrid y Guadalajara.
Las investigaciones se iniciaron en marzo del año en curso, al identificarse los primeros indicios de la actividad delictiva de esta red. A medida que la investigación avanzaba, los agentes lograron localizar el núcleo de las operaciones: varios chalets unifamiliares distribuidos en diferentes urbanizaciones, cuidadosamente situados a cierta distancia de grandes núcleos de población para evitar levantar sospechas.
Dentro de estas viviendas, el grupo había establecido potentes cultivos indoor para el crecimiento continuo de cannabis, infraestructuras que se mantenían mediante enganches ilegales a la red de suministro eléctrico público.
La fase de ejecución del operativo se llevó a cabo con la realización de ocho órdenes de entrada y registro de manera simultánea. Para contrarrestar cualquier posible reacción violenta por parte de la organización, unidades tácticas de la Guardia Civil llevaron a cabo asaltos rápidos, asegurando el área circundante e irrumpiendo a través de las entradas principales y garajes de los chalets.
Una vez dentro, los investigadores inspeccionaron las amplias instalaciones, recorriendo enormes salas de cultivo abarrotadas de plantas bajo intensos focos halógenos y sistemas de ventilación.
El resultado final revela la desarticulación completa de cuatro centros de producción y la incautación de un volumen considerable de droga: 2.898 plantas de marihuana y 41 kilos de picadura ya procesada, que los agentes fueron recuperando y embolsando en las propias habitaciones utilizadas por la red para la preparación del estupefaciente.
Durante los registros también se encontró un arma de fuego cargada. Además del material decomisado, el operativo afectó el músculo financiero del grupo con el bloqueo de 20 cuentas bancarias.
Seis personas fueron detenidas, de las cuales cinco ya han sido ingresadas en prisión preventiva, acusadas de delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas, defraudación de suministro eléctrico y pertenencia a un grupo criminal.
