Dos agentes de la Guardia Civil que se encontraban de paisano y que perseguían a una organización delictiva fueron tiroteados en plena vía pública en la localidad de Terrassa, en la provincia de Barcelona. La presencia de armas entre los delincuentes se ha vuelto predominante en todo el territorio español, así como su utilización, lo que se ha evidenciado en recientes incidentes.
Los hechos tuvieron lugar en la madrugada. Los agentes, sin el uniforme correspondiente, se identificaron verbalmente como miembros de la Guardia Civil, pero los sospechosos no les creyeron. "Demostradme que sois guardias civiles", afirma uno de ellos, tal y como se puede escuchar en el vídeo grabado por un vecino de la zona.
En ese instante, comenzaron a escucharse disparos, al menos una decena. Tras el intercambio de disparos, varios de los delincuentes se acercaron al funcionario para seguir golpeándole y le cuestionaban: "¿Eres policía?, pues enséñame la placa". En las grabaciones se observa que uno de los sospechosos continuaba golpeando con un objeto contundente, aunque era detenido por otro de los atacantes.
"Las llaves de los coches, vámonos ya", fueron las palabras que pronunció uno de ellos antes de escapar corriendo del lugar.
La secuencia de acontecimientos se inició cuando los agentes de paisano sospecharon del vehículo en el que se trasladaban los sospechosos y se acercaron a identificarles, momento en el que los agresores decidieron embestirles y darse a la fuga.
Posteriormente, y posiblemente debido a la incertidumbre de los tiradores sobre la identidad de los agentes -es común que los narcotraficantes que se dedican a los robos se disfracen e imiten a guardias civiles o policías- comenzaron a dispararles, logrando impactar en cuatro ocasiones contra uno de ellos y en una ocasión contra el otro.
Diversas fuentes indican que los dos guardias se encuentran fuera de peligro en hospitales de la región y que tres individuos, presuntamente vinculados a una red criminal local, han sido detenidos por los Mossos d’Esquadra.
