El grado de infiltración de los narcotraficantes en las estructuras estatales alcanza niveles que resultan sorprendentes. Esto ha sido evidenciado en Ecuador, donde la cúpula judicial y los jefes antidroga fueron desmantelados, en un país que, a pesar de sus esfuerzos, continúa siendo asolado por las mafias del narcotráfico. Esta situación también se manifiesta en Bolivia, donde se ha procedido a la detención del Fiscal General, Roger Mariaca, junto a otras trece personas.
La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia llevó a cabo una sesión extraordinaria el pasado viernes para evaluar la situación legal e institucional del Fiscal General del Estado, Roger Mariaca, tras su arresto por presuntamente liderar una organización criminal asociada al narcotráfico.
Las autoridades bolivianas han indicado que el 30 de septiembre fue arrestado en La Paz Rubén Aparicio Villarroel, quien ha sido identificado como cómplice de Roger Mariaca, así como Alberto Zeballos, fiscal departamental de Santa Cruz. Esa misma noche y durante la madrugada del 1 de octubre, fueron capturados Mariaca y Zeballos en el aeropuerto Viru Viru, y en Sucre se detuvo a Martín Irusta Flores mientras incitaba a funcionarios a sustraer documentos y equipos para entorpecer la investigación policial. En total, se registraron 14 detenciones.
La acusación formal presentada el 2 de octubre nombra a cuatro individuos: Roger Mariaca, Alberto Zeballos, Rubén Aparicio y Martín Irusta, acusados de tráfico de sustancias controladas y organización criminal, solicitando prisión preventiva para los mismos.
Simultáneamente, el fiscal Daniel Ortuño comunicó el descubrimiento de 3.532.100 bolivianos (aproximadamente 222.000 euros al tipo de cambio actual) y 10.000 dólares en una ambulancia que se encontraba saliendo del domicilio de Mariaca en Santa Cruz.
El documento relaciona este caso con la red de Sebastián Marset, quien eludió su captura en 2023 y fue finalmente detenido el 13 de marzo de 2026 por la Policía boliviana. A finales de septiembre, se hicieron públicos audios y videos en los que Marset afirmaba tener la amistad y protección de Mariaca, mencionando también al exministro Eduardo Del Castillo y al entonces capitán Aparicio, hoy en el rango de mayor, como responsables de trasladar dinero para ambos.
Las acciones fueron llevadas a cabo por las autoridades con el apoyo de personal de inteligencia, incluyendo requisas, incautación de documentos, teléfonos y registros fotográficos. El ministro Oviedo aclaró que las 14 detenciones son parte de un operativo integral, mientras que la acusación formal actual se dirige a cuatro personas, cuya situación probatoria y flujos financieros deberán ser demostrados en la investigación en curso.
Por último, el informe presentado por Oviedo indica que la investigación debe garantizar la continuidad del Ministerio Público y su independencia funcional, señalando que cualquier disputa sobre competencias debe ser resuelta por la vía legal, pudiendo la Asamblea solicitar, a través de los canales correspondientes, las actas originales, informes complementarios y certificaciones necesarias para ejercer sus atribuciones constitucionales.
Desde Estados Unidos, se celebra la detención. «Los Gobiernos participantes en el Escudo de las Américas aplauden al Gobierno de Bolivia por sus medidas decisivas para enfrentar el narcotráfico, combatir la corrupción y responsabilizar a los facilitadores».
«Los países del Escudo instan a Bolivia a continuar con la investigación y el procesamiento de estas redes. Las recientes operaciones policiales de alto perfil contra funcionarios y exfuncionarios de alto rango implicados en el narcotráfico envían un mensaje contundente: el Gobierno democráticamente elegido de Bolivia y los demás países miembros del Escudo no tolerarán más la influencia ilícita en nuestro hemisferio, sin importar cuán alto llegue», añade el Departamento de Estado.
