El emirato árabe de Dubái recibe cada vez a un mayor número de personas procedentes de Occidente y, al mismo tiempo, se incrementa la demanda interna de consumo de sustancias estupefacientes. De esta forma, la ciudad no solo se convierte en un punto crucial de encuentro para las altas esferas del crimen organizado internacional, sino que también representa un atractivo negocio para mafias extranjeras, en particular asiáticas, que se dedican al tráfico de todo tipo de drogas, especialmente las de carácter sintético.
Para contrarrestar esta situación, se llevó a cabo una operación por parte de la Policía de Dubái que permitió desmantelar una organización criminal que se disponía a introducir en el país un total de 2 toneladas y 323 kilogramos de pastillas narcóticas y sustancias psicotrópicas, con un valor de mercado aproximado de 115.191.233 dirhams de los Emiratos Árabes Unidos, lo que equivale a alrededor de 30 millones de euros.
La fuerza actuante también procedió a la detención de 14 sospechosos, todos ellos de nacionalidad asiática, que estaban vinculados a una red de crimen organizado con base en el extranjero. Las drogas confiscadas incluían una variedad de pastillas narcóticas como xanax, tramadol y lyrica, además de gotas de alcon mydriacyl, metanfetamina cristalina, marihuana y papeles impregnados con diversas sustancias estupefacientes.
El caso se inició cuando el Departamento General Antinarcóticos de la Policía de Dubái recibió información sobre una red de crimen organizado que se preparaba para distribuir una considerable cantidad de pastillas narcóticas y psicotrópicas en el territorio nacional.
Equipos especializados comenzaron de inmediato las labores de investigación para corroborar la información recibida, llevando a cabo una vigilancia de campo meticulosa para identificar a los implicados en el complot y determinar sus roles y movimientos.
Las indagaciones y la vigilancia de campo permitieron a los equipos de seguridad identificar a las personas relacionadas con el caso y elaborar un panorama completo de la trama criminal, lo que les llevó a establecer el momento propicio para realizar una operación coordinada destinada a arrestar a todos los sospechosos y evitar que escaparan de la justicia.
A partir de los descubrimientos realizados durante la investigación y la vigilancia de campo, la Policía de Dubái formuló un riguroso plan de seguridad, organizando los objetivos de acuerdo con prioridades previamente establecidas. Los equipos de seguridad ejecutaron el plan con éxito, logrando la detención de los sospechosos uno a uno, lo que elevó el número total de arrestos a 14, al tiempo que se incautaron y mantuvieron bajo custodia las sustancias estupefacientes y se completaron los trámites legales pertinentes relacionados con el caso.
La operación dio como resultado la incautación de 2 toneladas y 323 kilogramos de pastillas estupefacientes y sustancias psicotrópicas, ocultas dentro de 113 cajas. Además de las pastillas, la Policía de Dubái confiscó otros tipos de estupefacientes, como metanfetamina cristalina, marihuana y papeles impregnados con sustancias estupefacientes, lo que pone de manifiesto la variedad de sustancias que la red pretendía introducir en el país.
Las investigaciones realizadas con los sospechosos revelaron su conexión con una red de crimen organizado en el extranjero. Se han iniciado los trámites legales correspondientes para su posterior procesamiento ante las autoridades judiciales competentes.
La Policía de Dubái enfatizó que la protección de la comunidad, especialmente de los jóvenes, frente a los peligros de las drogas y las sustancias psicotrópicas es una de sus principales prioridades de seguridad, y que las autoridades competentes continuarán persiguiendo a los narcotraficantes y promotores, tomando medidas contundentes contra cualquier persona que intente comprometer la seguridad de la comunidad y de sus integrantes.
