El juicio más destacado del año en relación con el crimen organizado en Europa, que se ha prolongado por más de 12 meses debido a diversas suspensiones, ha llegado a su fin en la antigua sede de la OTAN, ubicada en Haren, Bruselas. El fiscal ha formalizado sus solicitudes de prisión para los dos individuos de alto perfil que se sentaban en el banquillo de los acusados, junto a sus supuestos cómplices: el belga Flor Bressers y el sudamericano Sergio de Carvalho, conocido como El Pablo Escobar brasileño.
Las sesiones del juicio fueron trasladadas desde Brujas, donde el tribunal posee las competencias para abordar el caso, un proceso considerable relacionado con la introducción de decenas de miles de kilos de cocaína en Europa a través de varios puertos, en el cual el brasileño actuaría como proveedor y el belga sería el encargado de recibir la droga.
El inicio de la vista estuvo marcado por la controversia, primero debido al cambio de sede, considerado necesario por razones de seguridad, y luego por las discrepancias entre las defensas y el tribunal que originalmente gestionaba el proceso, el cual intentó avanzar sin la presentación de pruebas testificales. No obstante, dicho tribunal fue recusado, lo que provocó un retraso de varios meses en la celebración de los interrogatorios.
Una vez que el juicio se reanudó en este mes de septiembre, la Fiscalía desglosó el modus operandi de la organización, en un relato donde incluso se mencionó a Bolle Jos, el célebre narcotraficante neerlandés que se encuentra, supuestamente, bajo la protección del Gobierno de Sierra Leona, involucrado en la recepción de parte de los cargamentos.
Después de presentar sus argumentos, el Ministerio Público solicitó 20 años de prisión para Bressers y 15 años para Carvalho.
Las defensas de ambos acusados han solicitado la nulidad de lo actuado, argumentando, en primer lugar, la validez de las interceptaciones de los mensajes encriptados que se llevaron a cabo en 2020 por parte de las autoridades francesas, y en segundo lugar, por una supuesta escucha realizada con los dos principales acusados ya en prisión junto a sus abogados.
La sentencia sobre el caso se dará a conocer el 15 de diciembre, en cumplimiento de la normativa vigente en Bélgica. A la vista se asoma la posible extradición del brasileño a España, donde deberá responder por el caso del Titán III, un proceso que logró evadir tras simular su muerte durante la pandemia, tras lo cual emprendió una fuga a través de varios países hasta ser capturado en Budapest.
