Las vías que conectan las regiones fronterizas de Brasil con sus principales puertos marítimos continúan siendo el escenario de grandes incautaciones. En una de las operaciones más significativas realizadas en los últimos días, la Policía Federal de Carreteras (PRF) de Brasil ha asestado un duro golpe a la logística del narcotráfico al interceptar un convoy que transportaba más de seis toneladas de marihuana, junto con armamento de guerra.
El operativo se llevó a cabo en el kilómetro 130 de la carretera BR-163, en la proximidad del municipio de Naviraí, en el estado de Mato Grosso del Sur. Las autoridades detuvieron un camión que, según la documentación presentada, realizaba la ruta entre la localidad fronteriza de Ponta Porã y el importante puerto de Santos, en São Paulo, transportando un cargamento legítimo de semillas de sorgo.
No obstante, durante el interrogatorio, el nerviosismo del conductor y las respuestas inconsistentes generaron sospechas entre los agentes, quienes decidieron llevar a cabo una inspección minuciosa de la zona de carga.
El hallazgo fue monumental. Los agentes retiraron gran parte de una lona gris que cubría el remolque, lo que permitió descubrir un vasto lecho de semillas rojizas sobre el cual los narcotraficantes habían apilado de manera ostentosa decenas de grandes fardos rectangulares envueltos en plástico negro.
Adyacente al camión intervenido, uno de los vehículos todoterreno de la policía se posicionó para resguardar el significativo hallazgo. La pesaje oficial confirmó que esos paquetes contenían un total de 6.320 kilogramos de marihuana.
La sorpresa para los efectivos de la PRF no concluyó con la droga. También ocultos entre el cargamento vegetal, los policías encontraron cuatro fusiles de asalto, armamento de guerra que se presume de origen extranjero, destinado a fortalecer el arsenal de las facciones criminales que operan en las favelas y en el control de rutas en el país sudamericano.
Frente al hallazgo en flagrante delito, el conductor fue arrestado de inmediato. Tanto el conductor como el camión, las armas y las más de seis toneladas de estupefacientes han sido trasladados a la delegación de la Policía Federal en Naviraí, que ahora asume la investigación para intentar rastrear el origen y los destinatarios finales de esta importante remesa.
