La cocaína ya había llegado a tierra. El ferry que provenía de Ibiza había atracado recientemente en Valencia y los vehículos comenzaban a salir del buque cuando los agentes de Vigilancia Aduanera notaron algo fuera de lo común. Una imagen captada por el escáner ‘Medusa’, que es una furgoneta equipada con tecnología de rayos X, centró la atención en uno de los automóviles. En su interior se hallaba un cargamento notable: 1.420 kilos de cocaína. Este representa el segundo gran alijo que se ha intervenido en el puerto levantino en un breve periodo de tiempo.
Se trataba de un envío de considerable volumen, destinado a atravesar el puerto y proseguir su trayecto por la península. El vehículo había arribado desde Ibiza, una isla que en los últimos años ha sido objeto de interés por parte de las organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas. No obstante, esta ruta resulta completamente inusual. Es cierto que se han observado embarcaciones descargando importantes alijos en las Baleares, pero hasta ahora no se habían registrado tránsitos a gran escala de allí hacia la Península.
Los agentes seleccionaron el automóvil durante los controles establecidos para los pasajeros y vehículos que desembarcan de los ferries. El escáner indicó una disposición de la carga que generó sospechas en los funcionarios. La inspección física corroboró lo que había señalado la máquina, hallando extraños bultos en la parte trasera del camión.
La cantidad confiscada convierte esta intervención en uno de los más significativos golpes contra el narcotráfico detectados en las conexiones marítimas entre las Islas Baleares y Valencia. Posiblemente, el más relevante.
La operación, denominada Reventón, fue llevada a cabo por el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria. Este procedimiento pone de manifiesto, una vez más, la trascendencia de los controles en los ferries. Miles de vehículos cruzan diariamente entre las islas y la península, un flujo que las organizaciones delictivas pueden intentar aprovechar para introducir grandes cantidades de droga en territorio peninsular.
El conductor, de nacionalidad rumana, fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública. Tanto el vehículo como las sustancias estupefacientes quedaron bajo la custodia de los investigadores, mientras que las diligencias fueron puestas a disposición de la autoridad judicial. En este momento, la investigación deberá ampliar su enfoque más allá del conductor.
