Las personas involucradas en el tráfico de drogas continúan utilizando técnicas de ocultación bastante comunes para evitar ser detectados por las fuerzas del orden en las calles. En esta ocasión, una unidad de los Mossos d’Esquadra logró capturar en el acto a un traficante en la localidad de Vic, en la provincia de Barcelona, impidiendo así la distribución de una significativa cantidad de sustancias estupefacientes preparadas para el consumidor final.
La intervención se llevó a cabo en el interior de un aparcamiento comunitario en el municipio. Los agentes observaron a un individuo que mostraba una actitud evasiva, quien, al notar la llegada de la patrulla policial, comenzó a huir a toda prisa. No obstante, la rápida actuación de los agentes permitió su detención a escasos metros de distancia.
Una vez reducido el sospechoso, los policías procedieron a realizar el correspondiente cacheo de seguridad. Durante la revisión de sus pertenencias, los agentes encontraron cuatro paquetes de tabaco de marcas reconocidas (tres cajetillas rojas de Marlboro y una de Winston).
Lo que aparentaba ser tabaco común resultó ser una ingeniosa 'caleta' de bolsillo. Al abrir las cajetillas, los agentes se dieron cuenta de que no contenían cigarrillos; habían sido vaciadas y cuidadosamente rellenadas con sustancias estupefacientes.
Dentro de las cajetillas se encontraban un total de 137 pequeños envoltorios plásticos de color blanco, conocidos comúnmente como 'papelinas', atados y listos para su distribución inmediata a los consumidores. El pesaje realizado posteriormente en dependencias policiales confirmó que los 137 envoltorios pesaban un total de 72 gramos de cocaína.
Frente a la contundencia de las pruebas y a la incautación del estupefaciente, el individuo fue arrestado en el acto bajo la presunción de ser el autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, siendo trasladado a la comisaría para su posterior puesta a disposición judicial.
