Una extensa operación policial internacional, coordinada por Europol, ha permitido desmantelar una de las organizaciones criminales más violentas procedentes de los Balcanes Occidentales. Este operativo ha resultado en la detención de aproximadamente 50 individuos sospechosos (34 en Eslovenia, uno en España, uno en Croacia y otros 11 arrestados en etapas anteriores) que formaban parte de una red transnacional dedicada al tráfico de drogas a gran escala, estrechamente relacionada con homicidios, secuestros y ataques con explosivos en diversas partes de Europa.
El modo de operar de este grupo, compuesto mayoritariamente por ciudadanos de Bosnia y Herzegovina, Serbia, Eslovenia, Bulgaria, Turquía y los Países Bajos, consistía en ocultar grandes cargamentos de drogas (cocaína, cannabis, anfetaminas y MDMA) entre envíos comerciales de mercancía lícita. Para ello, reclutaban a transportistas que realizaban rutas desde Bélgica, Países Bajos y España hacia otras regiones del continente europeo.
No obstante, cuando los cargamentos fracasaban, eran confiscados por las autoridades o surgían conflictos internos, la organización desataba una violencia extrema. Los investigadores han relacionado a esta mafia con numerosos tiroteos, secuestros y ataques con granadas de mano dirigidos contra miembros de bandas rivales o incluso contra sus propias familias como forma de venganza.
En este escenario de terror, la investigación ha logrado esclarecer un intento de asesinato llevado a cabo en España. La fase final de la investigación se activó el 6 de octubre de 2026, con 42 registros simultáneos en propiedades situadas en Eslovenia y España, todos coordinados en tiempo real desde Liubliana.
Durante la jornada de redadas, las autoridades lograron incautar 66 kilos de diversas drogas. Se descubrieron sofisticadas plantaciones de marihuana en interiores, equipadas con sistemas de iluminación LED y ventilación para un cultivo intensivo. La peligrosidad de la red ha quedado evidenciada con la confiscación de un significativo arsenal: los agentes recuperaron maletines con armas de fuego, que incluían pistolas y armamento táctico modificado, junto a numerosos cartuchos de munición.
Además, se asestó un duro golpe a la estructura financiera del grupo al incautar joyas y miles de euros en efectivo; las pruebas revelan decenas de gruesos fajos de billetes de alta denominación (500, 200, 100 y 50 euros) acompañados de un sencillo papel rosa donde la organización llevaba su contabilidad delictiva.
El alcance real de esta red criminal supera con creces las incautaciones materiales. Gracias al descifrado de plataformas de comunicación de alta seguridad como Sky-ECC y CryptCom, Europol ha podido reconstruir el verdadero volumen de su negocio ilícito.
Basándose en estas pruebas electrónicas, se prevé que se lleven a juicio a los detenidos por el tráfico histórico de 2,5 toneladas adicionales de cannabis, 474 kilos de cocaína, 104 de heroína, así como grandes cantidades de drogas sintéticas y precursores químicos, lo que confirma a esta organización como una de las más prolíficas y mortales en los últimos años.
