Los Mossos d’Esquadra realizaron la detención el 1 de octubre de siete hombres, cuyas edades oscilan entre 29 y 55 años, supuestamente vinculados a una organización dedicada al tráfico de sustancias ilegales, según lo reportado en primicia por fuentes judiciales. En la actualidad, el cuerpo policial ha facilitado el balance completo de dicho operativo, que se considera uno de los más significativos del año en esa Comunidad Autónoma.
La intervención se llevó a cabo en una nave industrial ubicada en Cabanes (Alt Empordà), donde los agentes lograron incautar 8.025 kilos de hachís. Las detenciones son el resultado de una investigación que fue realizada por el grupo de estupefacientes de la DIC de Sant Feliu de Llobregat, el cual logró identificar una nave que estaba destinada exclusivamente al almacenamiento y distribución de sustancias estupefacientes.
Posteriormente, los agentes determinaron que la droga que se encontraba en el vehículo provenía de una nave industrial situada en Cabanes (Alt Empordà). Las labores de vigilancia establecidas en la zona permitieron detectar actividades inusuales alrededor de la nave: se identificaron a varias personas y vehículos que accedían ocasionalmente, pero no se observaba ninguna actividad empresarial o laboral evidente. También se notaron movimientos que parecían operaciones de carga y descarga.
A comienzos de octubre, durante un dispositivo de vigilancia, los agentes observaron una actividad diferente a la notada hasta ese momento: se registraron movimientos repetidos de personas y furgonetas, así como la llegada de un camión articulado. Además, se pudo observar que varias personas estaban manipulando las placas de matrícula originales de los vehículos, colocándoles otras con bridas, aparentemente para dificultar su identificación. Posteriormente, introdujeron el tráiler en el interior de la nave y cerraron la puerta.
Ante estos eventos y los indicios que ya habían recolectado, los investigadores, con el apoyo de agentes del ARRO de Girona, decidieron anticipar la intervención, accediendo al inmueble y encontrando a siete individuos descargando palés del tráiler con la intención de distribuir el hachís en diferentes furgonetas para su posterior reparto.
La revisión de la carga permitió corroborar que los palés contenían hachís camuflado entre la mercancía. La droga se hallaba dentro de grandes sacas de rafia cargadas con picadura de caucho, un método utilizado para dificultar su detección en controles policiales o aduaneros. En total, los agentes intervinieron 8 toneladas de hachís, cifra que representa una porción significativa de toda la droga de este tipo que han incautado los Mossos d’Esquadra durante el año 2026, ya que hasta el 1 de octubre se habían decomisado cerca de 14.900 kilos.
Debido al volumen de droga incautada, esta actuación se posiciona entre las más relevantes del Cuerpo de Mossos d’Esquadra. De hecho, la gestión de la considerable cantidad de hachís intervenido también requirió la activación de efectivos de la DIC de Girona. El valor de la sustancia confiscada en esta operación supera los 16,2 millones de euros en el mercado negro.
La inspección de la nave confirmó las sospechas de los investigadores respecto a su uso exclusivamente delictivo, funcionando como infraestructura logística para el tráfico de drogas. El inmueble presentaba un diseño casi diáfano y carecía de cualquier elemento que pudiera indicar la realización de una actividad empresarial o residencial. Asimismo, durante el registro, los agentes hallaron un arma de fuego en una de las furgonetas de los detenidos.
Los siete hombres detenidos fueron puestos a disposición de la Plaza 6 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Figueres. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones o actuaciones vinculadas a estos hechos.
