Los narcotraficantes han vuelto a recurrir al método del contenedor contaminado para introducir cocaína en Europa y, por tercera ocasión en un breve lapso, han puesto su atención en el puerto de Valencia para llevar a cabo sus actividades ilícitas. Tras el hallazgo inicial de 862 kilos provenientes de Colombia y posteriormente 1.400 kilos que llegaron en un ferry desde Ibiza, ahora fuentes judiciales ofrecen una nueva primicia con información que aún está pendiente de ser completamente verificada.
En las últimas horas, las autoridades españolas han confiscado en el puerto de Valencia un cargamento de 400 kilos de esta droga, la cual viajaba oculta entre mercancías legales originarias de Perú. Este alijo, descubierto en una nueva operación enmarcada en la cooperación internacional, tenía como objetivo eludir los controles portuarios y asegurar la llegada de la cocaína a su destino final. Sin embargo, el alcance total de esta acción policial permanece sin determinar.
La operación culminó con la incautación de 400 kilos de cocaína distribuidos en ocho fardos. La sustancia estupefaciente se encontraba en un contenedor que provenía del puerto de Callao, en Perú, uno de los puntos de salida de mercancías que cruza el océano Atlántico con destino a los mercados europeos.
El cargamento ilegal había sido introducido mediante el conocido como gancho ciego, un método utilizado por las organizaciones internacionales de narcotráfico para ocultar la cocaína entre productos legales. En este caso, la mercancía declarada consistía en bobinas de valla metálica, bajo las cuales se escondía la droga.
Esta intervención vuelve a centrar la atención en el puerto de Valencia como un punto clave en las operaciones contra las organizaciones que utilizan el tráfico marítimo comercial para introducir grandes cantidades de cocaína en España. Este sistema permite a las organizaciones criminales beneficiarse del constante movimiento de mercancías legales para intentar evadir los controles policiales y aduaneros. No obstante, se requiere la colaboración de personal en el puerto de destino, lo que sugiere que el golpe significativo al Cártel del Puerto de Valencia, propinado meses atrás por la Policía Nacional, no fue definitivo.
La investigación se encuentra completamente abierta con el fin de identificar a los responsables del envío y determinar qué organización criminal está detrás de esta operación. Los investigadores están trabajando para reconstruir la cadena logística del cargamento y esclarecer quiénes eran los encargados de recuperar la droga una vez que el contenedor llegara a su destino.
