La presión ejercida por las fuerzas policiales en los puertos europeos continúa dando frutos en la lucha contra la importación de drogas a gran escala. En la noche del 6 de octubre, miembros de la Guardia di Finanza de la Comandancia Provincial de Génova llevaron a cabo una intervención significativa al desbaratar una operación de recuperación de estupefacientes en las cercanías del puerto de Prà, lo que resultó en la detención de cuatro individuos y en la incautación de más de 128 kilos de cocaína de alta pureza.
La operación se puso en marcha cuando una patrulla que realizaba monitoreos continuos en la zona aduanera notó actividades sospechosas por parte de varios vehículos. Los agentes observaron a un reducido grupo de individuos que se movían de manera extraña e ingresaban en un contenedor que estaba cargado sobre un semirremolque aparcado en los estacionamientos adyacentes al puerto.
Al llevar a cabo la intervención, las autoridades sorprendieron a los cuatro sospechosos (tres de nacionalidad italiana y uno uruguayo) en el acto de sustracción de la mercancía ilícita, procediendo a su arresto inmediato por un delito de tráfico internacional de drogas en complicidad.
El método utilizado por la organización exportadora consistió en ocultar el alijo en un compartimento vertical hecho a medida dentro de un contenedor que había pasado los controles iniciales, transportando en su interior una carga legal de limones provenientes de Chile.
En total, los narcotraficantes lograron introducir 119 paquetes de cocaína prensada. Las imágenes divulgadas por las autoridades italianas capturan el momento en que se asegura la droga.
Varios agentes de la Guardia di Finanza extrajeron bloques rectangulares del interior de una bolsa deportiva negra que los detenidos utilizaban para una rápida extracción. Posteriormente, los fardos fueron contabilizados, observándose diferentes métodos de embalaje empleados por los cárteles sudamericanos: varios paquetes estaban envueltos en plástico negro y cinta marrón, mientras que otros presentaban un llamativo sello de color azul brillante.
De acuerdo con las proyecciones de la Fiscalía de Génova, que coordinó la operación, la introducción de estos 128 kilos de cocaína en el mercado ilegal habría generado enormes beneficios para las organizaciones criminales, alcanzando un valor de venta al público estimado en aproximadamente 70 millones de euros. Las medidas de restricción de libertad para los cuatro detenidos ya han sido dictadas mientras avanza la instrucción judicial.
