La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de cinco individuos en Vitoria-Gasteiz, quienes son miembros de un grupo juvenil, por su presunta implicación en delitos que incluyen pertenencia a una organización criminal, robo con violencia e intimidación, delitos contra la salud pública, conspiración para la comisión de un robo con violencia e intimidación, y tenencia ilícita de armas. La proliferación de organizaciones que utilizan a menores para realizar actividades delictivas se ha vuelto cada vez más común en el país.
El Instituto Armado ha efectuado dos registros en los domicilios de los presuntos integrantes más relevantes del grupo, además de otro en un trastero, donde los agentes han confiscado diverso material que será sometido a análisis posterior.
Entre los años 2021 y 2025, la Guardia Civil logró desmantelar en la provincia dos agrupaciones similares, que también operaban en otras regiones del territorio nacional. La intervención realizada en 2021 marcó la primera vez que se constató la presencia de un grupo juvenil violento en la capital alavesa.
La singularidad de estos grupos radica en que forman parte de una red establecida en España, compuesta por múltiples bloques que presentan una estructura definida, normas de conducta específicas, una disciplina interna rigurosa, una doctrina severa y una jerarquía con rangos claramente establecidos.
Las investigaciones sugieren que la aparición de estos colectivos es consecuencia de la tendencia de expansión de dichas organizaciones a lo largo del territorio nacional, con el objetivo de incrementar su control territorial y, por ende, su poder y capacidad delictiva. El interés de los jóvenes en unirse a estas agrupaciones se debe, en gran parte, a la búsqueda de una identidad grupal o de pertenencia.
Los grupos que han sido desmantelados se distinguen por el uso de colores específicos en pañuelos, gorras, cordones o collares de cuentas, así como por símbolos y números, gestos con las manos, tatuajes, grafitis para demarcar su territorio, una jerga particular y apodos internos, además de una notable presencia en redes sociales, donde exhiben armas, agresiones o música que va dirigida a sus rivales.
Asimismo, manifiestan su pertenencia al grupo a través de grafitis o pintadas en las calles, indicando los territorios que consideran bajo su control. De esta forma, han señalado las áreas que consideran suyas con el nombre del grupo y se han registrado pintadas en contra de sus oponentes. También se identifican mediante tatuajes y colgantes que incluyen su código. En las redes sociales, el grupo se presenta utilizando hashtags y sus miembros posan realizando diferentes gestos identificativos con las manos.
Este tipo de agrupaciones se caracterizan por el uso de la violencia y la utilización de menores, a quienes reclutan para cometer delitos, aprovechando su menor responsabilidad penal. Estas actividades generan una significativa alarma social en los barrios o localidades donde se establecen.
La operación se inscribe dentro del Plan de Actuación y Coordinación Policial contra Grupos Violentos de Carácter Juvenil, que ha sido actualizado por el Ministerio del Interior a través de la Secretaría de Estado de Seguridad. Esta actualización permite adecuar la prevención y la respuesta policial a la realidad actual de estas organizaciones, con el fin de reducir o mitigar el impacto y la alarma social que generan, mejorar la protección de las víctimas más vulnerables, especialmente los menores, y erradicar o disminuir el grado de violencia y los delitos que cometen estos grupos.
En este marco, la Guardia Civil ha estado llevando a cabo de manera continua diversas investigaciones dirigidas a la monitorización y desarticulación de estos grupos, destacando entre las medidas adoptadas el aumento del seguimiento policial de las redes sociales, un ámbito de especial riesgo debido a la intensa actividad que los grupos juveniles violentos mantienen en estas plataformas para coordinar acciones violentas, exhibir su estética y reclutar nuevos miembros.
