Un cargamento de 1.460 kilogramos de clorhidrato de cocaína estaba en tránsito hacia Costa Rica a bordo de una embarcación de alta velocidad cuando las unidades de la Fuerza Naval del Pacífico de Colombia lograron interceptar dicha embarcación. La operación culminó con la detención de sus tres tripulantes y la incautación de la droga, así como de 407 gramos de marihuana. El corredor del Pacífico es el principal proveedor del mercado estadounidense, aunque en ocasiones se han registrado envíos con destino a Europa e incluso a Australia.
Este operativo fue posible gracias a labores de inteligencia y a la colaboración entre la Armada Nacional, la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de Estados Unidos (JIATF-S), un mecanismo de cooperación internacional destinado a identificar e interceptar el tráfico de narcóticos en las rutas marítimas.
Los tres individuos que se encontraban en la lancha, todos de nacionalidad colombiana, fueron arrestados durante la operación. Tanto ellos como la droga confiscada fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para llevar a cabo los procedimientos judiciales pertinentes.
La intervención pone de nuevo en evidencia el uso de embarcaciones de alta velocidad por parte de las organizaciones dedicadas al narcotráfico para el transporte de grandes volúmenes de cocaína a través del Pacífico. Estas lanchas son capaces de cubrir grandes distancias en un tiempo reducido y son parte de las rutas marítimas que utilizan las organizaciones criminales para enlazar los puntos de salida en Sudamérica con Centroamérica y otros mercados internacionales.
