El procesado, Félix C.R.V., será nuevamente juzgado en un futuro cercano, cuando se organice el juicio relacionado con la trama que, supuestamente, conectaba al Clan de Los Charlines con el Cártel de Los Balcanes, operación que fue presentada a principios de este verano por la Udyco de Pontevedra. Este jueves se le juzgó por una incautación de cocaína que, debido a sus logotipos, provenía de la misma ‘guardería’ que la que fue encontrada poco después en posesión de un narcotraficante serbio: los logotipos de Supermán. Esta sustancia es la que, según afirma la Udyco, era manipulada por Roi F. bajo encargo del famoso clan de Los Charlines. Dicha droga fue confiscada meses antes, en noviembre de 2025, por los mismos investigadores.
El operativo que se juzgó este jueves se separó de la investigación principal debido a que se desarrolló de forma evidente, cuando los agentes de la Comisaría de Pontevedra apresaron al imputado en posesión de cinco kilos de cocaína en una maleta. Tras oponer resistencia a su detención, según se dio a conocer en el juicio, los agentes localizaron el alijo, solicitaron el registro de su hogar y terminaron confiscando no solo cocaína, sino una considerable cantidad de hachís, marihuana y armas.
Esta intervención en particular fue remitida al juzgado de Cambados, que es competente por cuestiones territoriales, mientras continuaba otra investigación paralela y secreta en la que eventualmente caerían Los Charlines y casi 100 kilos de estupefacientes con los mismos logotipos.
Durante la vista oral, el acusado mostró gran reticencia antes de declarar que no reconocía los hechos que se le imputaban en el escrito de acusación, y lo hizo tras mirar repetidamente a su abogado, quien recibió una reprimenda por parte de la presidenta del tribunal por esa conducta.
Seguidamente, intervinieron todos los policías que formaron parte del operativo, tanto los que llevaron a cabo la detención como el instructor de las diligencias y los de la Policía Científica. Los agentes que detuvieron al acusado explicaron que este se resistió, causando lesiones a uno de los funcionarios, y relataron que llegaron al sospechoso tras realizar seguimientos en el marco de la investigación a Los Charlines.
Por estos hechos, el fiscal Antidroga, Servando Caíño, solicita penas que alcanzan hasta once años de prisión, sumando los tres delitos que se le imputan: contra la salud pública, atentado a agente y tenencia ilícita de armas.
En el turno de cuestiones previas, el abogado defensor de Félix C.R.V. mostró especial elocuencia al solicitar la nulidad de las actuaciones, argumentando que los agentes de la Udyco llegaron hasta su cliente gracias a un balizamiento y unas sonorizaciones ajenas al procedimiento, que habían sido acordadas por otro juzgado, el de Vilagarcía, en el marco de la causa principal en la que acabó detenido junto a Los Charlines.
El fiscal Antidroga explicó que se actuó de esta manera para asegurar el buen fin de la investigación de Vilagarcía, dado que se trataba de diligencias secretas, no obstante, los policías debían intervenir ante la flagrancia del delito.
El abogado del acusado alegó indefensión al desconocer el modus operandi de la Udyco para localizar a su cliente, cuya información no fue revelada por las razones mencionadas anteriormente. Argumentó que todas las actuaciones llevadas a cabo deberían ser anuladas, dado que las pruebas iniciales se obtuvieron, a su juicio, de forma ilegal, siguiendo la doctrina del fruto del árbol envenenado.
La presidenta del tribunal de la Sección Cuarta indicó que tomará una decisión sobre las cuestiones previas en la sentencia.
