La Guardia Civil sigue realizando un intenso trabajo para tratar de prevenir la entrada de sustancias ilícitas en la región del Estrecho de Gibraltar, así como los movimientos que facilitan la infraestructura de las organizaciones delictivas. En este contexto, los agentes han logrado interceptar una narcolancha que transportaba más de 3.000 kilos de hachís frente a la costa de Mazagón, en la provincia de Huelva.
Los acontecimientos ocurrieron durante la mañana del 14 de octubre, tras la detección de una embarcación sospechosa mediante sistemas de localización que utilizan cámaras de largo alcance y alta precisión.
Una vez que la embarcación fue localizada, los agentes confirmaron visualmente que transportaba numerosos bultos que aparentaban ser fardos de hachís.
Al percatarse de la presencia policial, esta embarcación inició una fuga a gran velocidad y comenzó a realizar maniobras bruscas, poniendo en grave peligro tanto la seguridad de sus propios ocupantes como la de los agentes de la Guardia Civil. Simultáneamente, sus ocupantes comenzaron a arrojar al mar varias petacas de gasolina.
Finalmente, la embarcación interceptora Río Tietar de la Guardia Civil logró alcanzar a la narcolancha, lo que permitió a los agentes abordar la embarcación y detener a sus ocho ocupantes, además de aprehender un total de 76 fardos de hachís, con un peso de 3.040 kilogramos.
También se logró intervenir la embarcación semirrígida, que contaba con cuatro motores de gran potencia, así como varias garrafas de carburante que aún se encontraban en su interior.
Todos los miembros de la tripulación han sido detenidos por un delito contra la salud pública, en su modalidad de tráfico de drogas, además de un delito de contrabando, un delito contra la seguridad colectiva, en su modalidad de ‘petaqueo’, y un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad.
