El ámbito naval en la cuenca del Caribe y el Océano Atlántico ha sido escenario de uno de los mayores despliegues militares contra el narcotráfico transatlántico en tiempos recientes. En colaboración con las Fuerzas Armadas de Francia y la Prefectura de Martinica, se logró la incautación de más de 8,6 toneladas de drogas en un lapso de diez días de operaciones coordinadas por el Mando de la Zona Marítima de las Antillas. De este total, el alijo más significativo consistió en la intervención de 5.292 kilos de cocaína en una narcolancha que se dirigía hacia Europa.
El operativo conjunto abarcó la participación de dos fragatas y buques patrulleros de la Marine Nationale, que fueron desplegados en respuesta a informes de inteligencia dentro de los acuerdos multilaterales destinados a combatir el crimen organizado a nivel internacional.
La primera etapa de esta ofensiva tuvo lugar el domingo 4 de octubre en la Mar de las Antillas. Con el respaldo de un helicóptero y en estrecha colaboración con la Armada de Colombia, los comandos navales franceses abordaron una embarcación rápida que navegaba sin bandera. Durante la inspección, se encontraron 16 grandes fardos que contenían clorhidrato de cocaína.
Nueve días después, el martes 13 de octubre, y dentro del mismo marco de cooperación bilateral, las fuerzas militares interceptaron un buque pesquero que portaba bandera venezolana. La revisión a bordo permitió descubrir 166 fardos adicionales de cocaína y marihuana. Ambos operativos resultaron en un total de 1.589 kilos de cocaína y 1.727 kilos de marihuana, que fueron entregados, junto con las tripulaciones y las embarcaciones, a las autoridades competentes de Colombia y Venezuela para su respectivo procesamiento judicial.
El golpe decisivo de la campaña militar se produjo el jueves 8 de octubre en medio de la travesía del Océano Atlántico. Un segundo buque de la Marine Nationale localizó y abordó un barco pesquero que navegaba sin bandera y que iniciaba su ruta de transporte transatlántico hacia Europa.
La requisa reveló la presencia de 150 fardos de cocaína con un peso total récord de 5.292 kilos. La embarcación, la gran carga de estupefacientes y sus cinco tripulantes fueron escoltados hasta el puerto militar de Fort-de-France, en Martinica, donde quedaron a disposición de la Oficina Antiestupefacientes (OFAST) de las Antillas.
