Un país del Caribe que parecía alejado de la atención policial como un punto de tránsito para la cocaína hacia diversos mercados es Jamaica. Si bien se han llevado a cabo operativos significativos, estos son poco frecuentes. Por ello, la reciente intervención policial añade un nuevo elemento al escenario: su posible relevancia como punto intermedio debido a su ubicación geográfica.
En este sentido, la Agencia de Aduanas de Jamaica (JCA, por sus siglas en inglés) logró la incautación de 1.457 kilogramos de cocaína, cuyo valor en el mercado ilícito se estima en 1.000 millones de dólares jamaicanos, durante una operación de control específica en el puerto de Kingston. Dicho valor, que equivale a aproximadamente 5 millones de euros, se multiplica por diez si la droga logra alcanzar su destino en Europa.
La operación se llevó a cabo con la participación del Centro de Identificación de Riesgos (Targeting Centre) de la JCA, así como con el apoyo de sus socios internacionales en el ámbito de la aplicación de la ley y de la División de Investigación de Armas de Fuego y Narcóticos (FNID).
La cocaína fue hallada oculta en contenedores en tránsito, que provenían de Sudamérica y que pasaban por Jamaica con dirección a Europa. Los estupefacientes confiscados fueron entregados a la FNID para su procesamiento y posterior investigación.
La JCA reconoce y valora la colaboración continua de sus socios locales e internacionales responsables de hacer cumplir la ley, lo cual es fundamental para salvaguardar las fronteras de Jamaica y combatir el tráfico ilícito.
Esta significativa incautación pone de manifiesto cómo la identificación de riesgos y los esfuerzos coordinados de control, tanto a nivel local como internacional, contribuyen al éxito de las operaciones de protección fronteriza de la JCA.
