Una nueva evidencia del completo asentamiento de la Mafia Turca en España, que abarca desde el tráfico de armas hasta un considerable involucramiento en el narcotráfico internacional, ha salido a la luz de manera escalofriante, en una serie de acontecimientos que evocan la trama de la película El Padrino, ocurridos en Cataluña. Así, si hace unas semanas Los Dalton disparaban en la cara a un presunto mafioso en un restaurante de la Costa del Sol, lo sucedido en Tarragona rebasa cualquier expectativa.
Los hechos se iniciaron, según narra el experto en crimen organizado @niporwifi, el 16 de octubre, cuando "un ciudadano turco caminaba por la calle Prat d’er Carbó de Salou, en Tarragona, alrededor de las 20:10 horas, hasta que fue detenido en su andar debido a que un vehículo abrió fuego contra él, hiriéndolo en las piernas". No lograron cumplir su propósito, que, según se ha revelado ahora, era acabar con su vida.
El turco en cuestión se llama Mekin Büyükdeniz y, junto a su hermano, lidera el clan Kardesler de la Mafia Turca en el distrito Küçükçekmece de Estambul. Escapó de una operación policial en su país en febrero pasado, cuando se detuvo a 26 de sus cómplices, aunque aún permanecen en fuga otros 16, entre los que se encuentra su hermano.
Mekin fue ingresado de manera urgente en el hospital Juan XXIII de Tarragona y durante varios días estuvo bajo protección policial ante el temor de que otros sicarios intentaran acabar con su vida. Los Mossos d’Esquadra estaban preocupados por su seguridad, dados los antecedentes y el modus operandi de los atacantes.
No obstante, la madrugada pasada, cuando no había agentes en el centro hospitalario, un sicario llegó en un patinete eléctrico y con casco, dirigiéndose a la habitación de la víctima. Allí, relata @niporwifi, y en presencia de su esposa, le disparó en tres ocasiones.
Sin quitarse el casco para evitar ser identificado, abandonó el lugar sin ser detenido. La operación Jaula de los Mossos, hasta el momento, no ha tenido éxito, y el tirador logró escapar.
La presencia de sicarios de diversas nacionalidades en España es altamente preocupante. Cataluña se ha convertido en un escenario habitual para este tipo de actividades, al igual que la Costa del Sol, donde se recuerda el asesinato de un cirujano en su clínica de Marbella, así como en otras localidades. Esta misma semana, la Policía Nacional arrestó a integrantes de una red internacional dedicada a torturas y ajustes de cuentas a nivel transnacional. Todo ello, según afirman fuentes judiciales de manera reiterada, sin que las autoridades tomen las medidas adecuadas.
