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Dos personas desaparecidas, un fallecido, bidones de gasoil y una lancha desocupada en la costa

✎Redaccion
Dos personas desaparecidas, un fallecido, bidones de gasoil y una lancha desocupada en la costa
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Dos personas desaparecidas, un fallecido, bidones de gasoil y una lancha desocupada en la costa

Una familia de San Miguel de Deiro, situada en Vilanova de Arousa, en la costa gallega, se encuentra en duelo tras el fallecimiento de un joven de apenas 36 años, cuyo cuerpo fue devuelto por el mar bajo circunstancias aún no esclarecidas. El cadáver fue descubierto en una playa de Muros. En otra playa a unos kilómetros al sur, se halló una embarcación que, debido a sus características, solo podría haber sido utilizada para el tráfico de drogas. Asimismo, en la madrugada de ese mismo lunes, un barco pesquero descubrió 49 garrafas de combustible, mayormente gasoil, aunque también se encontró gasolina, flotando en la ría de Vigo, cerca de Cangas de Morrazo.

Cuarenta y ocho horas antes, se habían encontrado otros 1.500 litros de gasoil en Esposende, en el marco de una operación que involucró a ciudadanos españoles, quienes lograron eludir la intervención de la Guardia Nacional Republicana. Por otro lado, el martes en Carnota, también en una playa, aparecieron varias garrafas más, esta vez únicamente de gasolina. Desde el miércoles, circulan rumores en la ría sobre la desaparición de entre dos y tres personas de la localidad de Arousa.

Además, se ha observado la presencia de individuos ajenos a la zona, originarios del sur de España, algunos de los cuales cuentan con antecedentes por tráfico de drogas, merodeando en la provincia de Pontevedra.

Frente a esta serie de indicios, los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía, incluyendo tanto a Greco Galicia como a las diversas Udyco distribuidas en el territorio, junto a sus colegas de la Guardia Civil, específicamente del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (Edoa) de la Comandancia de Pontevedra, así como del Equipo Contra el Crimen Organizado de Galicia (ECO), que aunque depende de la Unidad Central Operativa, también tiene su sede en Pontevedra, están trabajando con urgencia.

El Servicio de Vigilancia Aduanera también está en la misma línea, utilizando sus embarcaciones para rastrear minuciosamente los puntos más críticos en busca de cualquier indicio que, por el momento, no ha sido encontrado.

Todos los indicios apuntan a que se ha producido o está a punto de producirse una descarga de cocaína. Sin embargo, esta podría no necesariamente realizarse en los puntos identificados. Podría llevarse a cabo en A Costa da Morte, un área menos vigilada, y, por supuesto, en Portugal.

Un caso anterior que presenta similitudes, especialmente por la aparición de una lancha vacía en la playa, ocurrió en marzo de 2023, cuando, un par de semanas después de un hallazgo, un narcosubmarino descargaba un gran alijo cerca del puente que conecta A Illa de Arousa con Vilanova, sin que las autoridades pudieran impedirlo. El aparato, denominado Poseidón, como es recordado, apareció varado frente a Vilaxoán y desde entonces ha permanecido bajo custodia judicial.

En aquella ocasión, no se registró un abastecimiento en altamar, algo que parece que los narcotraficantes han intentado en esta oportunidad, aunque se observó el semisumergible ya vacio. Actualmente, todo indica que se han llevado a cabo al menos dos intentos de abastecimiento, una maniobra conocida como 'petaqueo', y podría haber habido al menos un intento de recogida de cocaína en altamar mediante narcolanchas, todo ello basado en los indicios mencionados.

El gasoil, que fue localizado inicialmente en el norte de Portugal y posteriormente en el sur de Galicia, es exclusivamente utilizado para abastecer a barcos de pesca o de mayor tamaño, o en el narcotráfico, a semisumergibles, que son las únicas embarcaciones que requieren repostar lejos del puerto debido a su naturaleza ilegal. Si se tratara de un ‘petaqueo’ convencional para una narcolancha, cuyos motores fueraborda lo necesitan, el combustible incautado debería ser gasolina.

A estos elementos que sugieren la posible presencia de un narcosubmarino, el cual podría haber entregado ya la droga, se suma el reciente temporal severo en altamar, con oleajes que alcanzaron hasta siete metros de altura. Este temporal se asocia, en principio, con la posibilidad de un naufragio de las personas que transportaban los bidones en busca de la nodriza, entre las que podrían estar el joven fallecido y los desaparecidos, todo ello en el ámbito de la hipótesis policial.

Mientras se desarrolla esta situación, los altos mandos de los distintos cuerpos de seguridad mencionados son conscientes de que carecen de las herramientas adecuadas para llevar a cabo sus operaciones. La movilización terrestre y la salida de los patrulleros no son más que el inicio de la búsqueda de una aguja en un pajar de más de 1.000 kilómetros que resulta prácticamente imposible de rastrear. En este sentido, las tácticas empleadas por Estados Unidos en el Caribe y en el Pacífico, con buques de la Guardia Costera equipados con helicópteros que realizan vuelos continuos y reabastecen de forma constante, así como el uso de aviones P-3 capaces de detectar embarcaciones sumergidas, son un modelo a seguir que las autoridades políticas de este lado del Atlántico se resisten a implementar.

Mientras tanto, las cifras de víctimas seguirán en aumento, personas que arriesgan sus vidas sabiendo que tienen posibilidades de ‘coronar’ -así se denomina en el argot a la introducción de la cocaína en tierra-, y las rías gallegas continuarán siendo escenario de las actividades del crimen organizado que siempre han estado presentes en la región.

Two missing persons, one deceased, diesel drums, and an abandoned boat on the coast.

A family from San Miguel de Deiro, located in Vilanova de Arousa on the Galician coast, is in mourning following the death of a young man just 36 years old, whose body was returned by the sea under circumstances that have yet to be clarified. The corpse was discovered on a beach in Muros. On another beach a few kilometers to the south, a vessel was found that, due to its characteristics, could only have been used for drug trafficking. Additionally, in the early hours of that same Monday, a fishing boat discovered 49 jerrycans of fuel, mostly diesel, although gasoline was also found, floating in the Vigo estuary, near Cangas de Morrazo.

Forty-eight hours earlier, another 1,500 liters of diesel had been found in Esposende, as part of an operation involving Spanish citizens, who managed to evade the intervention of the National Republican Guard. On the other hand, on Tuesday in Carnota, also on a beach, several more jerrycans appeared, this time only containing gasoline. Since Wednesday, rumors have been circulating in the estuary about the disappearance of between two and three people from the Arousa area.

Moreover, the presence of individuals from outside the area, originating from southern Spain, some of whom have a history of drug trafficking, has been observed loitering in the province of Pontevedra.

In light of this series of indications, investigators from the National Police Corps, including both Greco Galicia and various Udyco units distributed throughout the territory, along with their colleagues from the Civil Guard, specifically from the Organized Crime and Drug Trafficking Team (Edoa) of the Pontevedra Command, as well as the Galicia Organized Crime Team (ECO), which, although it depends on the Central Operational Unit, also has its headquarters in Pontevedra, are working urgently.

The Customs Surveillance Service is also in line with this, using its vessels to meticulously search the most critical points for any clues that, so far, have not been found.

All indications point to a cocaine shipment having occurred or being about to occur. However, this may not necessarily take place at the identified points. It could be carried out in A Costa da Morte, a less monitored area, and, of course, in Portugal.

A previous case that presents similarities, especially due to the appearance of an empty boat on the beach, occurred in March 2023, when, a couple of weeks after a discovery, a narco-submarine unloaded a large stash near the bridge connecting A Illa de Arousa with Vilanova, without authorities being able to prevent it. The vessel, named Poseidón, as it is remembered, was found stranded off Vilaxoán and has since remained under judicial custody.

On that occasion, there was no supply at sea, something that seems to have been attempted by drug traffickers this time, although the semi-submersible was already found empty. Currently, all indications suggest that at least two supply attempts have been made, a maneuver known as 'petaqueo', and there may have been at least one attempt to collect cocaine at sea using narco-boats, all based on the aforementioned clues.

The diesel, which was initially located in northern Portugal and later in southern Galicia, is exclusively used to supply fishing boats or larger vessels, or in drug trafficking, to semi-submersibles, which are the only boats that need to refuel far from port due to their illegal nature. If it were a conventional 'petaqueo' for a narco-boat, whose outboard motors require it, the seized fuel should be gasoline.

To these elements suggesting the possible presence of a narco-submarine, which may have already delivered the drugs, is added the recent severe storm at sea, with waves reaching up to seven meters high. This storm is initially associated with the possibility of a shipwreck of the individuals transporting the jerrycans in search of the mother ship, among whom could be the deceased young man and the missing persons, all within the scope of the police hypothesis.

As this situation unfolds, the high-ranking officials of the various security forces mentioned are aware that they lack the proper tools to carry out their operations. The land mobilization and the deployment of patrol boats are merely the beginning of the search for a needle in a haystack of over 1,000 kilometers that is practically impossible to track. In this regard, the tactics employed by the United States in the Caribbean and the Pacific, with Coast Guard vessels equipped with helicopters that conduct continuous flights and constantly refuel, as well as the use of P-3 aircraft capable of detecting submerged vessels, are a model to follow that political authorities on this side of the Atlantic are reluctant to implement.

Meanwhile, the number of victims will continue to rise, individuals who risk their lives knowing they have chances to 'crown' - as it is termed in the jargon for the introduction of cocaine onto land - and the Galician estuaries will continue to be the scene of organized crime activities that have always been present in the region.

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