El cerco judicial internacional se intensifica sobre la cúpula de las organizaciones criminales en Sudamérica. Francisco Manuel Bermúdez Cagua, conocido como Churrón, ha sido identificado como uno de los principales dirigentes de la organización delictiva ecuatoriana Los Choneros y ha sido extraditado al Distrito Este de Nueva York para presentarse ante la justicia federal estadounidense. Allí se encontrará con Adolfo Macías, apodado Fito, quien también es considerado un gran líder de la banda criminal, y que enfrentará un proceso judicial junto a él.
Bermúdez Cagua enfrenta acusaciones de dirigir una extensa red que se encarga del envío de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, utilizando una brutalidad extrema a través de sicariato, intimidación y corrupción para mantener el control de las rutas de tráfico.
Las investigaciones han corroborado que Los Choneros operan como un socio logístico esencial para los cárteles mexicanos, en particular el Cártel de Sinaloa, facilitando el tránsito de drogas desde Colombia a través del territorio ecuatoriano, no solo con destino a Norteamérica, sino también hacia Europa.
El historial delictivo del líder criminal es extenso: tras ser condenado a 40 años de prisión por asesinato en 2018, logró evadirse en 2024. Su condición de prófugo de alto perfil motivó al Departamento de Estado de Estados Unidos a ofrecer una recompensa de 5 millones de dólares, lo que culminó en su recaptura en julio de 2026.
Las imágenes de su entrega evidencian un riguroso protocolo de seguridad táctica. Esposado de pies y manos, Churrón fue escoltado hasta la pista de aterrizaje y subido a una aeronave del gobierno estadounidense bajo la supervisión conjunta de agentes de Interpol, la Policía Nacional del Ecuador, unidades de Antinarcóticos y agentes especiales de la DEA.
Con esta extradición, que representa la octava desde Ecuador hacia Estados Unidos en lo que va del año, las autoridades reafirman su ofensiva conjunta para desmantelar la capacidad operativa de las redes del narcoterrorismo transnacional. Si es hallado culpable, Bermúdez Cagua podría enfrentar una pena mínima de 20 años y un máximo de cadena perpetua.
