Thanos es el apodo utilizado en Dubái. Se le atribuye el liderazgo de una amplia red criminal internacional que unía a Ecuador, donde recientemente se llevó a cabo la última fase de la investigación, con España. Este es el caso del inspector jefe corrupto, quien ocultaba 20 millones de euros en efectivo en su residencia de Madrid. Este individuo supuestamente facilitaba la entrada de decenas de miles de kilogramos de cocaína en contenedores hacia la Península Ibérica hasta que fue descubierto por la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional.
Ahora, varios meses después de su arresto y de la desarticulación de la mayor parte de la organización en España, y con alias El Tigre, otro de los presuntos líderes, en búsqueda y captura, la Policía Nacional, mediante la Udyco Central, junto a la Policía de Ecuador, han conseguido rastrear el origen de la droga que llegaba gracias al sistema controlado por el funcionario corrupto. Esto se ha logrado a través de un extenso operativo conocido en España como operación Machala y en Ecuador como operación Gran Fénix-Cantabria, desarrollado en la madrugada del pasado viernes.
La operación contra una de las estructuras de narcotráfico transnacional más significativas detectadas en los últimos años arroja una cifra impactante: al menos 1.765 millones de dólares en cocaína confiscada y una organización que, desde Ecuador, habría establecido durante años un puente directo hacia los principales mercados europeos.
Las Policías Nacional de Ecuador y de España han realizado la redada, un macrodispositivo que culmina con un total de 21 detenidos y 23 registros simultáneos.
La investigación comenzó en octubre de 2024, cuando las autoridades españolas hallaron en el puerto de Algeciras 13.000 paquetes de cocaína ocultos en un contenedor que provenía de una terminal portuaria de Guayaquil. Este fue (y continúa siendo) el mayor alijo de esta sustancia jamás incautada en territorio, tanto en España como en Europa.
Esa aprehensión abrió la puerta a una investigación internacional que ha permitido establecer vínculos con 14 grandes incautaciones y alrededor de 42,5 toneladas de cocaína confiscadas en Ecuador, España, Bélgica, Portugal y Países Bajos.
El golpe realizado en la actualidad aumenta aún más la magnitud del expediente. En el operativo de esta noche se han confiscado 630 kilos de cocaína, así como otro alijo de aproximadamente 1,5 toneladas, con un valor total estimado en 85 millones de dólares. Sumando todas las incautaciones vinculadas a la investigación, las autoridades calculan que el valor de la droga retirada de las calles asciende a 1.765 millones de dólares.
Detrás de los contenedores y de las toneladas de cocaína existía, según los investigadores, un auténtico entramado empresarial diseñado para la exportación de droga a gran escala. Se sostiene que la organización ha estado operando desde 2019 y tendría capacidad de actuación en las provincias ecuatorianas de Guayas, Los Ríos y Pichincha, además de conexiones con ciudadanos establecidos en Europa y en los Emiratos Árabes Unidos. Al menos 15 empresas que oficialmente se dedican a la exportación de fruta, cacao, mariscos y madera habrían supuestamente servido de cobertura para ocultar cargamentos de estupefacientes entre mercancías legales.
La investigación también apunta a conexiones con estructuras asociadas a la mafia balcánica y la Mocro Mafia, organizaciones con las que, de acuerdo con las pesquisas, se habrían coordinado para la adquisición de cocaína en laboratorios de Colombia, su traslado a Ecuador y su posterior embarque por vía marítima hacia Europa.
En el destino, miembros de estas redes habrían asumido funciones de recepción, distribución y logística, utilizando sociedades aparentemente legales para facilitar operaciones comerciales y mover la droga dentro del continente.
Entre los arrestados se encuentra Jackson Felipe Zambrano, identificado por los investigadores como uno de los principales financiadores de alias Pipo (líder de Los Lobos, detenido en España) desde 2022.
La magnitud del golpe también se refleja en el despliegue: 130 policías han tomado parte en una operación que ha finalizado con la detención de 19 ciudadanos ecuatorianos y dos agentes de policía en activo que, al igual que sucedía en España con el caso del inspector Óscar Sánchez, estarían al servicio de los narcotraficantes.
En los registros se han confiscado teléfonos móviles, dispositivos de almacenamiento informático y una considerable cantidad de documentación empresarial y financiera que deberá ser analizada para reconstruir de manera completa la maquinaria económica y logística de una red que habría transformado a Ecuador en una plataforma privilegiada para inundar Europa de cocaína.
El rastro de la investigación conduce hasta los Emiratos Árabes Unidos. Los investigadores identifican a un individuo que opera bajo el alias de Thanos como el presunto líder de la estructura criminal que se investiga, un hombre que habría establecido su residencia en Emiratos desde 2023 y que, desde allí, habría mantenido conexiones con diversos actores del narcotráfico internacional.
Su nombre ha surgido del análisis de las comunicaciones interceptadas en Sky-Ecc, una de las principales fuentes de información que permitió reconstruir las relaciones y movimientos de la organización. A partir de esas comunicaciones, los investigadores han logrado identificar una red de contactos que apunta hacia las altas esferas del tráfico internacional de cocaína.
Dentro del marco de la investigación también se considera la hipótesis de que Thanos podría tener vínculos con miembros de la denominada Nueva Junta del Narcotráfico, un entramado criminal transnacional vinculado al tráfico internacional de cocaína y al blanqueo de capitales.
La mencionada Nueva Junta funcionaría como una alianza entre diferentes organizaciones criminales para garantizar el ciclo completo del negocio: desde la producción y el transporte de la droga hasta su distribución y comercialización en distintos mercados internacionales. Este entramado es flexible, careciendo de una única estructura jerárquica, lo que le permite conectar a proveedores, transportistas, intermediarios y distribuidores a ambos lados del Atlántico.
Y en ese mapa aparece Dubái. Los Emiratos Árabes Unidos, y en particular su ciudad principal, se ha convertido en uno de los puntos destacados por los investigadores como escenario de coordinación de operaciones, refugio para ciertos actores del crimen organizado y espacio desde el que se articulan negocios y movimientos financieros relacionados con el narcotráfico.
