**La Sanidad en Ceuta: Un Llamado Urgente a la Acción ante la Crisis de Atención a la Población Migrante**
La situación de la sanidad en Ceuta ha alcanzado un punto crítico que demanda una atención inmediata por parte de las autoridades competentes. La reciente circular del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha provocado la alerta del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) en la ciudad autónoma, que ha exigido a la ministra de Sanidad, Mónica García, medidas urgentes y con respaldo presupuestario. Esta demanda no solo refleja la creciente preocupación por la atención sanitaria a la población migrante, sino que también pone de manifiesto las deficiencias estructurales que han marcado el sistema de salud ceutí durante años. La crisis actual, agudizada por la llegada masiva de migrantes, afecta no solo a los nuevos llegados, sino también a la población local que depende de un sistema de salud ya colapsado.
El contexto en el que se enmarca esta exigencia es complejo. En los días 30 y 31 de julio, Ceuta registró un incremento significativo en la llegada de personas migrantes, lo que ha llevado a CCOO a estimar que entre 13.000 y 15.000 migrantes se encuentran actualmente en la ciudad. Esta situación ha puesto a prueba un sistema de salud que, según el sindicato, ya operaba al límite de su capacidad. La circular reciente del INGESA, que establece un reparto equitativo de los pacientes migrantes entre todos los médicos de familia y pediatras, independientemente de si estos tienen cerrado su cupo, se percibe como una medida que, sin el correspondiente aumento de recursos, solo puede agravar la situación. CCOO advierte que esta sobrecarga en Atención Primaria podría desencadenar un colapso que se extendería a los servicios de urgencias y al hospital.
Las deficiencias en el sistema sanitario de Ceuta no son un fenómeno reciente. A lo largo de los años, el sindicato ha denunciado la falta de un cuarto centro de salud, la insuficiencia de personal médico y de enfermería, así como la necesidad de más recursos materiales. La situación actual pone de manifiesto estas carencias, ya que el nuevo reparto de pacientes podría resultar en un aumento de consultas y seguimiento de pacientes en Atención Primaria, lo que a su vez podría elevar la demanda en los servicios de urgencia, ya saturados. Esta interconexión entre Atención Primaria y Urgencias resalta la fragilidad del sistema, donde el incremento de la carga asistencial puede tener consecuencias devastadoras para la calidad de la atención.
El impacto de esta crisis es amplio y afecta tanto a la población migrante como a los ciudadanos ceutíes. La falta de atención adecuada puede comprometer la salud de miles de personas, lo que, a su vez, repercute en la capacidad del sistema sanitario para atender emergencias y otros problemas de salud. CCOO ha hecho un llamado a la contratación inmediata de médicos de familia y pediatras, así como de personal de enfermería y especialistas hospitalarios. Estos refuerzos son esenciales para garantizar que el sistema de salud pueda hacer frente a la creciente demanda de atención.
Las recomendaciones del sindicato son claras y abarcan una gama de medidas necesarias para mitigar la crisis. CCOO ha solicitado la pronta contratación de profesionales de la salud, así como de personal auxiliar, trabajadores sociales, intérpretes y otros colaboradores que son vitales para el funcionamiento del sistema. Además, han exigido la inmediata ejecución de las obras para un cuarto centro de salud, así como el equipamiento necesario para su funcionamiento. La ampliación de consultas, boxes de urgencias, equipos de diagnóstico y camas hospitalarias, junto con un refuerzo en la atención sociosanitaria para los grupos más vulnerables, son aspectos que requieren atención urgente.
El contexto histórico de la sanidad en Ceuta revela una tendencia de desatención que ha llevado a la actual situación de crisis. Incidentes similares han sido reportados en el pasado, donde la llegada de migrantes ha puesto en tensión un sistema de salud ya frágil. La falta de una planificación adecuada y de recursos suficientes ha sido un tema recurrente, y la respuesta actual del INGESA parece no abordar las causas profundas de la problemática.
En conclusión, el escrito de CCOO, firmado por su secretario general en Ceuta, Ángel Lara, subraya una verdad fundamental sobre la sanidad: “La sanidad es un derecho universal, y en Ceuta ese derecho está ahora mismo en peligro”. La atención a la población migrante no debe ser vista como una carga, sino como una responsabilidad compartida que requiere una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades sanitarias. La situación actual llama a una reflexión profunda sobre la necesidad de fortalecer el sistema de salud en su conjunto, garantizando así que tanto la población local como la migrante tengan acceso a una atención de calidad.
