**Colaboración para la gestión fronteriza y el asilo en Ucrania: Un paso hacia la integración europea**
La reciente inauguración de una asociación destinada a fortalecer la gestión de fronteras y los sistemas de asilo en Ucrania, en alineación con los estándares de la Unión Europea (UE) y del espacio Schengen, marca un hito significativo en el contexto de la recuperación y reconstrucción del país tras la invasión rusa. La conferencia, celebrada cerca de la frontera polaco-ucraniana, dio inicio a un proyecto con una financiación de 7,5 millones de euros provistos por la UE a través de la denominada "Ukraine Facility". Este esfuerzo no solo busca modernizar las estructuras fronterizas de Ucrania, sino que también representa un paso crucial en su ambición de convertirse en miembro de la UE.
La financiación asignada proviene de un fondo diseñado para respaldar los esfuerzos de recuperación, reconstrucción y reforma de Ucrania, así como su progreso hacia la adhesión a la Unión Europea. La iniciativa, conocida como EU4IBM (Asociación para la Gestión Integrada de Fronteras en la UE) y Asylum Partnership, está liderada por Frontex, la Agencia Europea de Guardacostas y Fronteras, en colaboración con la Agencia de la Unión Europea para el Asilo (EUAA) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La duración de esta asociación está prevista para 36 meses, marcando un compromiso a medio plazo con las reformas necesarias.
El proyecto tiene como objetivo facilitar la colaboración entre las autoridades ucranianas de fronteras y asilo y sus homólogos en la UE, al tiempo que prepara a Ucrania para cumplir con los estándares fronterizos y de asilo aplicables en el territorio europeo. Para lograr esto, Frontex se encargará de asesorar a las autoridades ucranianas sobre cómo mejorar la coordinación entre guardias fronterizos, aduanas, fuerzas policiales y otros servicios relevantes. Este apoyo incluirá la implementación de una estrategia integrada de gestión de fronteras y la adaptación a los requerimientos de Schengen, así como la elaboración de análisis de riesgos y planes para afrontar cambios inesperados en la frontera.
Uno de los aspectos clave del proyecto es el desarrollo del Centro Nacional de Coordinación Fronteriza de Ucrania, establecido en 2024, que tiene como propósito centralizar la información proveniente de diferentes autoridades. Este centro se verá fortalecido para poder intercambiar información de manera gradual a través de EUROSUR, el sistema que utilizan los países de la UE para compartir datos sobre eventos en las fronteras externas de la Unión.
Además, se prevé una colaboración más estrecha entre analistas ucranianos y de la UE en la lucha contra el crimen transfronterizo, así como un ejercicio conjunto que pondrá a prueba los planes de contingencia de Ucrania en situaciones reales. La capacitación es otro pilar fundamental del proyecto. Se buscará alinear la formación de los guardias fronterizos ucranianos con los estándares comunes de la UE. En este sentido, se instruirá a cien oficiales en un curso de inglés operativo, y los expertos ucranianos en documentos de viaje tendrán acceso a herramientas de la UE para detectar documentos falsificados.
La EUAA colaborará con el Servicio Estatal de Migración de Ucrania en aspectos relacionados con la legislación de asilo, los procedimientos y las condiciones en que se alojan los solicitantes de asilo. El objetivo es aproximar estos procesos a las normas comunes de asilo de la UE, lo que incluirá formación para los trabajadores de casos de asilo y para los tribunales que revisan las apelaciones relacionadas.
La OIM, que ha mantenido una presencia operativa en Ucrania durante 30 años, apoyará la implementación de las actividades del proyecto en el país, trabajando en conjunto con Frontex. Este compromiso a largo plazo ha permitido establecer asociaciones de confianza y facilita la respuesta rápida a las necesidades emergentes, garantizando que el apoyo de los donantes se traduzca en resultados tangibles.
El 7 de octubre, el Director Ejecutivo de Frontex, Hans Leijtens, visitó Ucrania para reunirse con el Servicio Estatal de Guardafronteras en la región de Lviv. Allí, el Mayor General Vadym Chenchyk, Jefe Interino del Servicio, mostró a Leijtens el trabajo realizado en la frontera y las capacidades desarrolladas con la financiación de Frontex desde el inicio de la invasión.
Desde el establecimiento de un acuerdo de colaboración formal en 2007, Frontex y el Servicio Estatal de Guardafronteras de Ucrania han trabajado en conjunto. Antes de la invasión a gran escala por parte de Rusia, los oficiales de Frontex actuaban como observadores en los puntos de cruce fronterizo de Ucrania. Desde febrero de 2022, Frontex ha aumentado su presencia en la frontera terrestre oriental de la UE y ha lanzado operaciones conjuntas en Moldavia, además de aprobar una subvención de 12 millones de euros para el Servicio Estatal de Guardafronteras, destinada a la adquisición de generadores, uniformes de invierno, vehículos y equipos de vigilancia.
La conferencia inaugural en Arłamów, Polonia, reunió a autoridades ucranianas, representantes de la Comisión Europea, la Delegación de la UE en Ucrania, agencias de la UE, autoridades fronterizas y de asilo de países vecinos, y organizaciones internacionales. Durante el evento, los participantes discutieron las prioridades para el primer plan de trabajo anual del proyecto.
El apoyo de la EUAA a esta iniciativa se basa en compromisos previos con Ucrania, que incluyen la participación de la Agencia en un taller de TAIEX en diciembre de 2021 y la entrega de cuatro módulos de formación en colaboración con el Proceso de Praga. En el marco de la "Ukraine Facility", complementada con recursos fundamentales de la EUAA, se ha desarrollado conjuntamente una Hoja de Ruta de Cooperación entre la EUAA y Ucrania para el periodo 2026-2029, que se espera sea aprobada en breve, con la implementación prevista antes de que finalice este año.
A medida que Ucrania continúa enfrentando los desafíos derivados de la invasión, esta asociación representa una oportunidad significativa para modernizar su gestión fronteriza y de asilo, alineándose con las normas europeas y fortaleciendo su camino hacia la integración en la Unión Europea. Las expectativas son altas, y el éxito de este esfuerzo dependerá de la colaboración efectiva entre las instituciones ucranianas y sus socios europeos, así como de la capacidad de adaptación a un contexto en constante cambio.