La Agencia de Seguridad Nacional del Reino Unido (MI5) ha emitido una advertencia alarmante en la que se revela que más de 100 académicos vinculados al país han colaborado con China para fortalecer sus esfuerzos de recopilación de inteligencia en beneficio del servicio de seguridad del Estado de Pekín. Este aviso, titulado "Alerta de Espionaje del Servicio de Seguridad", fue publicado el 30 de septiembre de 2026 y destaca el papel del Instituto General de Tecnología de China (CGTRI, por sus siglas en inglés) como una entidad que financia investigaciones que mejoran directamente las capacidades técnicas del Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) de China en materia de espionaje.
El CGTRI, conocido también como la Academia de Tecnología General de China (CAGT), se considera una empresa fachada del MSS. Según MI5, esta organización financia investigaciones académicas en China en áreas como inteligencia artificial (IA), ciberseguridad, sistemas de comunicaciones encubiertas y esteganografía. La alerta subraya que más de un centenar de académicos del Reino Unido han participado en proyectos de investigación financiados por el MSS a través del CGTRI, y en algunos casos, estos investigadores pueden no ser conscientes de que la entidad china está aportando fondos a los proyectos en los que colaboran.
Este tipo de actividad no solo apoya el espionaje del MSS, sino que también representa una amenaza significativa para la seguridad nacional del Reino Unido. Como resultado, se ha instado a las instituciones académicas británicas a revisar de forma urgente cualquier colaboración existente o planificada con el CGTRI, así como a rastrear la fuente de financiación al realizar colaboraciones de investigación con instituciones chinas para asegurarse de que no estén involucradas en actividades de esta índole.
Además, la advertencia indica que aquellas instituciones, personal y académicos que continúen colaborando podrían enfrentarse a cargos bajo la Ley de Seguridad Nacional de 2023 por proporcionar asistencia material a un servicio de inteligencia extranjero en la realización de actividades relacionadas con el Reino Unido.
En respuesta a la alerta emitida por MI5, la embajada china en el Reino Unido rechazó las acusaciones, calificándolas de "imaginarias y puramente fabricadas". Un portavoz de la embajada manifestó: "Nos oponemos firmemente a tales alegaciones infundadas y hemos presentado representaciones solemnes ante el Reino Unido. Los intercambios y colaboraciones entre universidades del Reino Unido y China siempre se han llevado a cabo de manera voluntaria y cumpliendo con las leyes y regulaciones. Tales intercambios y colaboraciones son mutuamente beneficiosos".
Además, instaron a las autoridades de inteligencia británicas a cesar en la difusión de "falsedades" y a no socavar los intercambios educativos y la cooperación en investigación entre China y el Reino Unido.
Esta situación no es un incidente aislado. En agosto de 2025, un informe del think tank U.K.-China Transparency (UKCT) reveló que se estaba obligando a estudiantes chinos en universidades británicas a espiar a sus compañeros, buscando suprimir discusiones sobre temas sensibles para el gobierno chino, una alegación que la embajada china calificó de "sin fundamento y absurda".
El informe del UKCT destaca que el CGTRI presenta superposiciones de personal identificables con la Universidad de Relaciones Internacionales de China, conocida por su estrecha asociación con el Ministerio de Seguridad del Estado de China. El CGTRI se especializa en ciberseguridad, inteligencia de señales y una variedad de herramientas habilitadas por inteligencia artificial orientadas a objetivos estratégicos nacionales. Estas especializaciones incluyen capacidades especialmente útiles para llevar a cabo ciberataques del tipo que agencias gubernamentales chinas, como el MSS, han ejecutado contra objetivos en el Reino Unido, que abarcan desde empresas hasta universidades y servicios e infraestructuras públicas.
La advertencia de MI5 y la respuesta de la embajada china subrayan la creciente tensión entre el Reino Unido y China en el ámbito de la investigación académica y la seguridad nacional. Esta situación exige un examen más riguroso de las relaciones académicas internacionales, especialmente en áreas sensibles donde la recopilación de información y el espionaje pueden cruzar líneas peligrosas. Las instituciones académicas deben adoptar un enfoque proactivo y cauteloso al establecer colaboraciones, asegurando no solo la integridad de sus investigaciones, sino también la protección de la seguridad nacional en un contexto global cada vez más complejo y desafiante.
