**La Amenaza del Espionaje Comercial y la Vigilancia: Advertencias desde SecTor 2026**
En un mundo cada vez más interconectado, el auge del espionaje comercial y la vigilancia se ha convertido en un tema de gran preocupación para sociedades democráticas y derechos humanos. Durante la conferencia SecTor 2026 celebrada en Toronto, Ron Deibert, director de Citizen Lab, ofreció una visión alarmante sobre la relación entre el gobierno de Estados Unidos, las grandes empresas tecnológicas y la propagación de un movimiento de "tecnofascismo". Esta situación no solo afecta a la población estadounidense, sino que tiene repercusiones globales, ya que el espionaje comercial se utiliza como herramienta de represión en diversas naciones.
En su conferencia, Deibert subrayó que, bajo la administración de Donald Trump, las alianzas entre líderes tecnológicos y el gobierno han promovido una agenda autoritaria. Deibert, un académico con vasta experiencia en ciencias políticas, lamentó que el contexto actual en EE.UU. cumple con todos los patrones del autoritarismo. A lo largo de su intervención, resaltó casos emblemáticos de espionaje comercial investigados por Citizen Lab, como el uso del software espía Pegasus de NSO Group contra amigos y familiares de Jamal Khashoggi, el periodista del Washington Post asesinado en 2018. Este caso emblemático ejemplifica cómo las tecnologías de espionaje son utilizadas para silenciar a disidentes y violar derechos humanos.
Deibert no escatimó críticas hacia gobiernos extranjeros que han abusado de estas tecnologías, señalando casos en países desde Italia hasta los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, su crítica más contundente fue hacia Estados Unidos, donde observó una "precipitada caída hacia el autoritarismo" a medida que el gobierno expande su red de vigilancia y utiliza inteligencia artificial (IA) para difundir lo que él denomina "slopoganda", un término que sugiere una mezcla de propaganda y desinformación.
En cuanto a los avances que ha logrado el gobierno de EE.UU. en la lucha contra las empresas de spyware, Deibert mencionó las sanciones impuestas en 2024 por la administración Biden a la empresa Intellexa y a sus ejecutivos. No obstante, el director de Citizen Lab expresó dudas sobre la continuidad de estos esfuerzos con el posible regreso de Trump al poder, lo que ha generado preocupación entre otros críticos del espionaje.
Deibert enfatizó que Trump ha cultivado relaciones con oligarcas y dictadores alrededor del mundo, al tiempo que ha recortado el apoyo del gobierno estadounidense a organizaciones de la sociedad civil en el ámbito internacional. Su preocupación se centra también en el entorno doméstico, señalando que muchas de las grandes plataformas tecnológicas han mostrado afinidad hacia Trump, como lo evidenció la entrega de una placa de oro por parte del ex CEO de Apple, Tim Cook, al expresidente.
El director de Citizen Lab también destacó los peligros que representan algunos de los líderes tecnológicos, quienes promueven el uso de sus tecnologías por parte del gobierno de maneras que resultan inquietantes. Mencionó a Alex Karp, CEO de Palantir, quien ha defendido la colaboración de su empresa con la vigilancia gubernamental y la aplicación de IA en operaciones militares en el extranjero. Según Deibert, estas compañías están apoyando un estado de vigilancia opresivo y utilizando herramientas tecnológicas que Citizen Lab ha investigado durante años para facilitar una "brutal régimen de deportaciones masivas" y reprimir la disidencia democrática.
Un aspecto inquietante que Deibert subrayó es la relación entre el círculo cercano de Trump y la comunidad de spyware. Un ejemplo es el NSO Group, que tras ser adquirido por un grupo de inversores estadounidenses liderados por el productor de Hollywood Robert Simonds, nombró a David Friedman, ex abogado de quiebras de Trump y ex embajador en Israel, como su presidente ejecutivo. Deibert afirmó que esta empresa está haciendo lobby para salir de la lista de sanciones.
Además, el director de Citizen Lab apuntó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) reactivó su contrato con Paragon Solutions a principios de este año, un acuerdo que había sido suspendido por el expresidente Biden en un intento de frenar el uso de spyware comercial dentro del gobierno estadounidense.
Deibert también advirtió sobre el uso de videos generados por IA y deepfakes por parte de la administración Trump, fenómeno que, aunque pueda parecer un intento inofensivo de humor, en realidad es parte de un enfoque autoritario que busca desacreditar a críticos y degradar el discurso público. "Esto es parte del manual autoritario", afirmó Deibert.
La IA no solo se utiliza para el espionaje y la vigilancia, sino que también se ha convertido en una herramienta para la desinformación y la propagación de "slopoganda". Al igual que en el caso de la industria de spyware, Deibert observó una tendencia creciente en la que antiguos miembros de inteligencia y personal militar están formando empresas privadas dedicadas a operaciones de desinformación e influencia. "Todas las amenazas que Citizen Lab ha investigado durante los últimos 25 años están siendo potenciadas por la IA", explicó, indicando que muchos de estos ataques se dirigen a organizaciones de la sociedad civil y grupos vulnerables, como inmigrantes, refugiados y activistas políticos.
Un asistente de SecTor, que prefirió mantener el anonimato, comentó sobre la facilidad con la que se puede generar desinformación en la actualidad. "Hay tanta basura generada por IA que no es sorprendente que [la administración Trump] esté aprovechándola. Ahora es muy sencillo confundir o engañar a las personas", expresó.
La advertencia de Deibert resuena con fuerza en un contexto donde la tecnología que debería servir para empoderar a la sociedad se convierte en un arma de control y represión. Las implicaciones son profundas no solo para los ciudadanos estadounidenses, sino para todas las naciones que enfrentan la amenaza del espionaje y la vigilancia indiscriminada. La lucha por la privacidad y los derechos humanos en la era digital se presenta como un desafío ineludible en el futuro próximo.
