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El DOJ presenta cargos contra 14 personas por un amplio esquema de trabajo remoto norcoreano.

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El DOJ presenta cargos contra 14 personas por un amplio esquema de trabajo remoto norcoreano.
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El DOJ presenta cargos contra 14 personas por un amplio esquema de trabajo remoto norcoreano.

Fuente: CyberScoop

**Desmantelamiento de una Red de Trabajo Remoto Norcoreana: Un Riesgo para la Seguridad Nacional y la Integridad Empresarial**

En un esfuerzo monumental por desarticular las operaciones de trabajo remoto de Corea del Norte, las autoridades federales de Estados Unidos han presentado cargos contra 14 individuos y han confiscado alrededor de 187 computadoras. Este movimiento subraya la creciente preocupación sobre cómo el régimen norcoreano está utilizando el trabajo remoto para infiltrarse en empresas estadounidenses, lo cual no solo representa un fraude económico, sino también una amenaza para la seguridad nacional.

El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció la acusación el martes, destacando la detención de dos individuos y la realización de registros en más de 40 residencias en Texas, que se sospecha operan como "granjas de laptops". En estas instalaciones, facilitadores mantienen computadoras portátiles proporcionadas por las empresas, que son utilizadas por ingenieros norcoreanos mientras se encuentran en el extranjero. Estas actividades no son solo un problema interno; reflejan una violación de la confianza y la seguridad empresarial en un momento en que la ciberseguridad es más crucial que nunca.

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Una acusación desvelada en el Distrito Norte de Ohio incluye a dos ciudadanos estadounidenses: Michael James Bostelle, de Pennsylvania, y Juan Cecilio Pena Carrillo, de Texas. Según las acusaciones, ambos, junto con otros 10 cómplices ubicados en China, llevaron a cabo trabajos remotos en más de 70 empresas entre 2019 y 2025 utilizando identidades robadas o falsificadas, y lograron acumular aproximadamente 3 millones de dólares en salarios. Además, un residente de Ohio, Trey Michael Nolte, es mencionado como co-conspirador, aunque no enfrenta cargos. La acusación también incluye a dos acusados no identificados.

Ryan Raybould, fiscal de EE.UU. en el Distrito Norte de Texas, enfatizó que esta investigación va más allá del simple fraude. "Se trata de un régimen extranjero hostil que se infiltra en empresas estadounidenses a través de identidades robadas y puntos de acceso encubiertos dentro de nuestras propias fronteras", afirmó. Cada "granja de laptops" que desmantelamos cierra una fuente de ingresos en la que el gobierno norcoreano confía para financiar programas de armamento que amenazan la estabilidad global. La operación "Lonestar Roundup" envía un mensaje claro: no permitiremos que enemigos de Estados Unidos exploten nuestros negocios ni comprometan nuestra seguridad nacional.

Este tipo de esquema ha proliferado en la última década, a medida que el trabajo remoto se ha vuelto más común. Desde 2024, ha habido múltiples acusaciones que buscan procesar a cómplices dispuestos en EE.UU. y también interrumpir la capacidad de los nacionales norcoreanos de ganarse la vida de manera exitosa. A pesar de estas acciones, el esquema ha persistido. El mes pasado, gobiernos de EE.UU. y aliados advirtieron que un grupo de hackers norcoreanos, que opera bajo la 313 Oficina General del Departamento de Industria de Municiones del país, está infiltrando redes de decenas de miles de solicitantes de empleo al hacerse pasar por empleadores potenciales de empresas de inteligencia artificial para robar datos sensibles y millones en criptomonedas. El objetivo es eludir las sanciones económicas que impiden al país financiar sus ambiciones militares a través de canales financieros legítimos.

Detallado en la acusación publicada el martes, se alega que Nolte facilitó este esquema al mantener aproximadamente dos docenas de laptops de empresa en línea para trabajadores en el extranjero, instalar software de acceso remoto en ellas y mover más de 320,000 dólares a través de cuentas abiertas bajo nombres falsos. El DOJ mencionó que Bostelle ayudó al esquema al proporcionar su nombre y una licencia de conducir fraudulenta para ayudar a un trabajador remoto a conseguir empleo. Por su parte, Carrillo albergó laptops en su hogar bajo diferentes nombres, recibiendo cerca de 190,000 dólares de cinco empleadores.

Los fiscales también alegan que los hombres presentaron registros de empleo falsos al Departamento de Seguridad Nacional, al IRS y a la Administración del Seguro Social en los nombres de más de 25 víctimas de robo de identidad.

El FBI también actualizó un aviso que detalla cómo el esquema ha evolucionado en los últimos años. Bajo la presión de una mejor detección, los trabajadores norcoreanos ahora pagan a ciudadanos estadounidenses para que aparezcan en entrevistas, realicen pruebas de drogas, accedan a cuentas y mantengan las laptops de la empresa funcionando desde casa. Suelen apuntar a personas en dificultades financieras, a quienes consideran más fáciles de reclutar.

Algunos van más allá y contratan a freelancers en Pakistán, India y Nigeria para realizar el trabajo en sí, ocultando quién está detrás del empleo. El aviso también describió tácticas más agresivas: amenazas contra exgerentes tras despidos, demandas de pago respaldadas por datos robados y ayudantes pagados enviados para intimidar a las empresas en persona.

El grupo también ha cambiado la forma en que utilizan ciertas herramientas. CrowdStrike, que brindó asistencia a las fuerzas del orden, informó que desde mayo, el grupo ha suplantado identificadores de dispositivos, haciendo que una tarjeta de captura de video aparezca como una webcam, y reutilizando el mismo dispositivo disfrazado en varios trabajos. Debido a que estos hábitos se asemejan al trabajo remoto normal, el FBI señala que no hay una única señal de advertencia que los detecte, por lo que se ha llamado a implementar verificaciones en múltiples niveles durante el proceso de empleo y se ha advertido que filtros demasiado duros podrían excluir a candidatos calificados.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades, CrowdStrike en su propio anuncio señaló que esta acción particular probablemente no tendrá un impacto duradero. "Si bien desmantelar una granja de laptops probablemente solo tendrá un impacto limitado en Famous Chollina, centrado principalmente en la geolocalización de la acción, estas operaciones envían una señal clara al adversario de que las fuerzas del orden y CrowdStrike tienen visibilidad sobre su infraestructura y están rastreando activamente sus movimientos", se lee en el comunicado del blog.

El Departamento de Estado está ofreciendo recompensas de hasta 5 millones de dólares por información adicional que interrumpa este esquema. La naturaleza y el alcance de esta operación resaltan la urgencia de abordar las amenazas cibernéticas y la necesidad de colaboración entre gobiernos y empresas para garantizar la seguridad y la integridad en el entorno digital.

DOJ charges 14 over a sprawling North Korean remote work scheme

Source: CyberScoop

Federal authorities have charged 14 people and seized roughly 187 computers in their newest effort to disrupt North Korea’s remote IT worker scheme. The Justice Department announced the indictment Tuesday, highlighting two arrests and searches of more than 40 residences in Texas known or suspected to operate as “laptop farms,” where facilitators maintain employer-issued laptops so North Korean engineers can use them while abroad. An indictment unsealed in the Northern District of Ohio charges two U.S. citizens, Michael James Bostelle of Pennsylvania and Juan Cecilio Pena Carrillo of Texas. It alleges the two Americans, along with 10 others located in China, held remote jobs at more than 70 companies from 2019 through 2025 using stolen or fabricated identities, and collected about $3 million in pay. An Ohio resident, Trey Michael Nolte, is also named as a co-conspirator in the indictment, but is not charged. Two unnamed defendants were also charged.“This investigation is about far more than fraud,” Ryan Raybould, a U.S. attorney in the Northern District of Texas, said in a release. “It is about a hostile foreign regime infiltrating American companies through stolen identities and covert access points inside our own borders. Every laptop farm we dismantle shuts down a revenue stream that the North Korean government relies on to fund weapons programs that threaten global stability. Operation Lonestar Roundup sends a clear message: we will not allow enemies of the United States to exploit our businesses or compromise our national security.” This particular scheme proliferated over the past decade as remote work became more common. There have been multiple indictments since 2024 that have looked to charge willing conspirators in the U.S., while also disrupting the ability for North Korean nationals to successfully earn a paycheck.Despite those actions, the scheme has persisted. Last month, U.S. and allied governments warned that a North Korean hacking group operating under the country’s Munitions Industry Department’s 313 General Bureauis infiltrating tens of thousands of job seekers’ networksby posing as prospective employers like AI firms to steal sensitive data and millions in cryptocurrency. The intent is to circumvent economic sanctions that prevent the country frombankrolling its military ambitionsthrough legitimate financial channels. Detailed in an indictment released Tuesday, this particular scheme was allegedly facilitated by Nolte, who kept roughly two dozen company laptops online for overseas workers, installed remote-access software on them, and moved more than $320,000 through accounts opened under false names. The DOJ said Bostelle aided the scheme by providing his name and a fraudulent driver’s license to help a remote worker obtain a job, Carrillo hosted laptops at his home under various names, receiving about $190,000 from five employers. Prosecutors also allege that the men filed false employment records with the Department of Homeland Security, the IRS and the Social Security Administration in the names of more than 25 identity theft victims. The FBI also released an updated advisory that detailed how the scheme has changed over the past few years. Under pressure from better detection, North Korean workers now pay U.S. citizens to appear in interviews, take drug tests, access accounts, and keep company laptops running at home. They target people under financial strain, whom they see as easier to recruit. Some go further and hire freelancers in Pakistan, India and Nigeria to do the work itself, hiding who is behind the job. The advisory also recounted sharper tactics: threats against former managers after firings, demands for payment backed by stolen data, and paid helpers sent to intimidate companies in person. The group has also changed how they use certain tools. CrowdStrike, which provided assistance to law enforcement, reported that since May, the group has spoofed device identifiers, making a video capture card appear as a webcam, and reused the same disguised device across several jobs. Because these habits resemble normal remote work, no single warning sign catches them, the FBI said, so it called for layered checks throughout employment and warned that blunt filters would screen out qualified applicants. Despite the law enforcement effort, CrowdStrike said in its own announcement that this particular action is unlikely to have a lasting effect. “While disrupting a laptop farm will likely only yield a limited impact on Famous Chollina centered mostly on the geolocation of the takedown, these operations send a clear signal to the adversary that law enforcement and CrowdStrike have visibility into their infrastructure and are actively tracking their movements,” the blog post reads. The State Department is offeringrewards of up to $5 millionfor further information that disrupts this scheme. You can read the full indictment below. The postDOJ charges 14 over a sprawling North Korean remote work schemeappeared first onCyberScoop.

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