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Satélite ruso se aproxima peligrosamente a un satélite radar comercial utilizado por Ucrania

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Satélite ruso se aproxima peligrosamente a un satélite radar comercial utilizado por Ucrania
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Satélite ruso se aproxima peligrosamente a un satélite radar comercial utilizado por Ucrania

Fuente: Security Affairs

**Acercamiento de un Satélite Ruso a un Satélite Comercial: Implicaciones y Consecuencias en el Espacio Geopolítico**

El reciente acercamiento del satélite ruso Kosmos 2612 al satélite comercial de observación terrestre ICEYE-X36 ha suscitado inquietudes en la comunidad internacional. Este evento, que tuvo lugar la semana pasada, pone de manifiesto no solo la creciente complejidad de las operaciones en el espacio, sino también las tensiones geopolíticas que podrían afectar a países como Ucrania. Según un informe de CNN, el Kosmos 2612 se acercó a menos de una milla (aproximadamente 1.6 kilómetros) del ICEYE-X36, lo que ha sido interpretado como una maniobra de acercamiento y reunión, lo que implica una intención de observar o interactuar con el satélite de observación.

Desde una perspectiva técnica, la proximidad entre estos dos satélites es notable. LeoLabs, una empresa especializada en el monitoreo orbital, ha indicado que el comportamiento del Kosmos 2612 es coherente con operaciones de proximidad, una serie de maniobras diseñadas para acercar dos naves espaciales. Sin embargo, los motivos de Rusia para esta acción siguen siendo inciertos. "Aunque la intención permanece sin aclarar, el comportamiento justifica un monitoreo continuado", señaló LeoLabs. El astrofísico Jonathan McDowell también destacó que este podría ser el primer caso conocido de un satélite acercándose a otro sin autorización, lo que representa un cambio significativo respecto a las prácticas habituales de acoplamiento en el espacio.

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El acercamiento entre estos satélites se produjo tras una serie de maniobras que se desarrollaron durante varios meses. En mayo, cuatro satélites controlados por Rusia ajustaron sus órbitas para alinearse con el ICEYE-X36, según un informe del Royal United Services Institute. Posteriormente, el 15 de octubre, el Kosmos 2612 comenzó a acercarse al ICEYE-X36, reduciendo la distancia de 350 kilómetros a menos de 5 kilómetros en la madrugada del 16 de octubre. Durante el fin de semana, el satélite ruso realizó pequeños ajustes en su trayectoria antes de alejarse el lunes. Cabe destacar que el Kosmos 2612 formó parte de un grupo de seis satélites lanzados conjuntamente el 17 de abril.

La magnitud del acercamiento es objeto de debate. LeoLabs reporta que en un momento dado, los satélites estuvieron a aproximadamente 500 metros de distancia, aunque advierte que las maniobras repetidas y la geometría de seguimiento dificultan las estimaciones precisas de separación. Por su parte, Space.com indica que los satélites pudieron haber estado separados por solo algunos metros en un momento específico, mientras que la interpretación de los datos de seguimiento público por parte de The War Zone sugiere una distancia de alrededor de 26 metros.

Es fundamental considerar la misión del ICEYE-X36. La empresa ICEYE opera cerca de 80 satélites radar que pueden realizar imágenes de la Tierra incluso a través de nubes, tanto de día como de noche. El ICEYE-X36 pertenece a su filial estadounidense y, según informes, proporciona imágenes a Ucrania, lo que permite al Ministerio de Defensa de Ucrania mantener una conciencia situacional persistente en tiempos tácticos. Aunque un funcionario ucraniano comentó que el ejército colabora con ICEYE, no pudo confirmar si este satélite específico estaba involucrado en operaciones relacionadas con Ucrania.

La atención de Rusia hacia el ICEYE-X36 es evidente. Cambiar la órbita de un satélite para coincidir con la trayectoria de otro implica un consumo significativo de combustible, lo que convierte esta decisión en una acción deliberada. Los cuatro satélites rusos que realizaron cambios similares en mayo indican un interés sostenido en los satélites de observación. Sin embargo, aún no está claro si el ICEYE-X36 se utiliza específicamente para la recopilación de imágenes de Ucrania.

Los acercamientos entre satélites no son un fenómeno nuevo, pero este caso en particular se distingue por su contexto. Rusia, Estados Unidos y China han acercado satélites a los operados por otras naciones, especialmente en órbita geoestacionaria. No obstante, el Kosmos 2612 opera en una órbita baja terrestre, y hasta donde se sabe, Rusia ha llevado a cabo acercamientos similares en esa altitud, a diferencia de Estados Unidos y China.

Victoria Samson, de la Secure World Foundation, ha señalado precedentes rusos en este tipo de maniobras. En 2020, el Kosmos 2543 se acercó a aproximadamente 30 kilómetros del satélite estadounidense USA 245. En 2022, el Kosmos 2558 se aproximó a USA 326 a una distancia de unos 70 kilómetros. Ambos objetivos eran satélites espías clasificados operados por la Oficina Nacional de Reconocimiento de EE.UU. Sin embargo, el ICEYE-X36 es un satélite de propiedad privada, y la cercanía del Kosmos 2612 es notablemente mayor en comparación con los incidentes anteriores.

Las motivaciones detrás de estas acciones son objeto de especulación. Samson sugiere que Rusia podría estar buscando entender las capacidades de los satélites y lo que están estudiando, o incluso interferir en sus sensores o comunicaciones. Sin embargo, también considera que esta maniobra refleja una frustración por parte de Rusia, que lleva varios meses en un punto muerto, utilizando esta situación como una forma de demostrar poder militar de una manera que Ucrania no puede contrarrestar, dado que ambos países tienen capacidades comparables en drones, pero no en el ámbito espacial.

El informe de junio del RUSI es más directo sobre las posibles intenciones. Enumera la intimidación y la interferencia a través del bloqueo de señales, que utiliza ruido radioeléctrico para impedir la comunicación de los satélites. También señala que las opciones para proteger un satélite de ICEYE son limitadas, y que la defensa de los satélites es un dilema conocido. Aunque LeoLabs indica que el evento no establece una intención hostil, sí demuestra capacidades que podrían respaldar la recopilación de inteligencia, la inspección, la señalización coercitiva, la interferencia o la preparación para futuras operaciones de contrasatelital.

En respuesta a estos acontecimientos, ICEYE emitió un comunicado breve indicando que está al tanto de la situación y que está monitoreando de cerca el evento, subrayando que su arquitectura de constelación está diseñada para garantizar continuidad y resiliencia. CNN también se dirigió al Ministerio de Defensa de Rusia y a Roscosmos para obtener comentarios sobre el incidente. Según Axios, la Fuerza Espacial de EE.UU. ya había descrito que satélites rusos se encontraban posicionados cerca de un satélite radar comercial occidental utilizado por Ucrania para inteligencia de imágenes.

La revelación de este encuentro satelital provino de empresas privadas y observadores independientes, en lugar de la Fuerza Espacial de EE.UU., lo que pone de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia gubernamental a medida que el espacio se convierte en un ámbito cada vez más disputado.

Esta situación no solo refleja la dinámica de la rivalidad geopolítica en el espacio, sino que también resalta la importancia de establecer normas y protocolos claros para la interacción entre satélites de diferentes naciones, especialmente en un contexto donde los intereses estratégicos se entrelazan con el avance tecnológico.

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Pierluigi Paganini

(SecurityAffairs– hacking, satélites)

Russian Satellite Makes a Close Approach To A Commercial Radar Satellite Used by Ukraine

Source: Security Affairs

A Russian-made satellite called Kosmos 2612 got very close to ICEYE-X36 last week, a commercial Earth-observation satellite that may support countries like Ukraine. CNN reports it may have come within less than a mile. Orbital monitoring company LeoLabs says the behavior is consistent with rendezvous and proximity operations, meaning maneuvers designed to bring two spacecraft together. “A rare move by a Russian-made satellite may have brought it within less than a mile of a commercial Earth-observation satellite that may be used to provide national security services to countries such as Ukraine.”states CNN. “It’s not clear what, exactly, the Russian satellite, called Kosmos 2612 or Cosmos 2612, intended to accomplish with its close approach. But the behavior was consistent with rendezvous and proximity operations, or maneuvers carried out in orbit that are designed to bring two spacecraft together, said orbital monitoring services company LeoLabs, which tracks space junk and activity in Earth orbit, in a statement.” It is unclear what Russia wanted to achieve. LeoLabs said “While the intent remains uncertain, the behavior warrants continued monitoring.” Astrophysicist Jonathan McDowell noted that this could be the first known case of one spacecraft approaching another without permission. This is different from docking, when two spacecraft intentionally connect, a common practice in space. The events unfolded over several months. In May, four Russian-controlled satellites changed their orbits to align with ICEYE-X36, according to a June report by the Royal United Services Institute. On October 15, Kosmos 2612 began moving closer to ICEYE-X36, reducing the distance from 350 kilometers to less than 5 kilometers by early October 16. It stayed nearby, making small adjustments through the weekend, before starting to move away on Monday. The War Zone (TWZ) reports that Kosmos 2612 was one of six satellites launched together on April 17. The closest point is disputed. LeoLabs says it came within roughly 500 meters during part of the event, but warns that the repeated maneuvers and awkward tracking geometry make separation estimates uncertain. Space.comreportsthe satellites may have been a few meters apart at one point, and TWZ’s reading of public tracking data points to about 26 meters. The target matters. ICEYE operates about 80 radar satellites that image the Earth through clouds, day and night, and ICEYE-X36 belongs to its US subsidiary. At least some ICEYE satellites provide imagery to Ukraine, and in January the company signed a contract firming up that relationship, saying it gives Ukraine’s Ministry of Defence persistent situational awareness on tactical timelines. A Ukrainian official told Axios that Ukraine’s military works with ICEYE but couldn’t say whether this specific satellite is involved. Russia appears to be paying close attention to ICEYE-X36. Changing a satellite’s orbit to match another spacecraft’s path uses a lot of fuel, so it is not a decision taken lightly. Four Russian satellites made similar changes in May. However, it remains unclear whether ICEYE-X36 is specifically used to collect images of Ukraine. Close approaches between satellites are not new, but this case is different. Russia, the United States, and China have all moved satellites close to those operated by other countries, mainly in geostationary orbit. Kosmos 2612 operates in low Earth orbit. As far as is publicly known, Russia has carried out similar approaches there, but the United States and China have not. Victoria Samson of the Secure World Foundation pointed to two earlier Russian cases. In 2020, Kosmos 2543 came within about 30 kilometers of USA 245. In 2022, Kosmos 2558 approached USA 326 to within about 70 kilometers. Both targets were classified US spy satellites operated by the National Reconnaissance Office. ICEYE-X36, by contrast, is a privately owned satellite, and Kosmos 2612 came much closer than in those earlier cases. Space law professor Aaron Brynildson told Axios that there is no strict legal limit on how close satellites can approach each other. However, countries generally avoid getting within six miles of another satellite. Why do it? Samson lists a few options. Russia may want to learn the satellites’ capabilities and what they’re studying, or it may have interfered with sensors or communications. She leans toward a different reading: she thinks Russians are getting frustrated, in a stalemate for about six months, and this is a way to show military prowess in a way Ukraine can’t answer, since Ukraine matches Russia in drones but not in space. RUSI’s June report is blunter about the options. It lists intimidation or interference through jamming, which uses radio noise to stop satellites from communicating. It adds that the range of options for protecting an ICEYE satellite is limited, and that defending satellites is a famous dilemma. LeoLabs says the event doesn’t establish hostile intent, but shows capabilities that could support intelligence collection, inspection, coercive signaling, interference or preparation for future counterspace operations. ICEYE’s response was short: the company is aware, tracking closely, and says its constellation architecture is designed for continuity and resilience. CNN says it asked Russia’s defense ministry and Roscosmos for comment. The US Space Force had already described Russian satellites positioned near a Western commercial radar satellite used by Ukraine for imagery intelligence, according to Axios. Private companies and independent observers, rather than the US Space Force, revealed the satellite encounter, highlighting the need for greater government transparency as space becomes more contested. Follow me on Twitter:@securityaffairsandFacebookandMastodon Pierluigi Paganini (SecurityAffairs– hacking, satellite)

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