**Análisis de VOLTA: Un nuevo infostealer que utiliza inteligencia artificial para clasificar sus víctimas**
En el panorama actual de la ciberseguridad, la proliferación de malware especializado se ha convertido en una preocupación constante para usuarios y empresas. Recientemente, Cisco Talos ha identificado un infostealer de Windows denominado VOLTA, que se autodenomina VOLTA-AUTODOXER. Este malware no solo roba datos convencionales, sino que también incorpora un sofisticado sistema de inteligencia artificial (IA) para clasificar el valor de las víctimas. La investigación, llevada a cabo por Ryan Fetterman y publicada en un informe de Talos, revela un enfoque innovador en la que el cibercrimen se apoya en la automatización y la inteligencia de máquinas para optimizar sus operaciones.
La relevancia de VOLTA radica en su capacidad para vulnerar la seguridad de sistemas operativos de gran uso, como Windows, y en la forma en que combina técnicas de robo de información con análisis impulsados por IA. Esto afecta no solo a individuos, que pueden ver comprometidas sus credenciales y datos personales, sino también a empresas que dependen de la seguridad de sus sistemas para proteger la información de sus clientes y sus propios activos.
VOLTA es un infostealer autoeliminable que no se comunica con servidores controlados por el atacante, sino que opera a través de sistemas de terceros para llevar a cabo sus actividades ilícitas. Esto complica la detección y mitigación del malware, ya que su trazabilidad es limitada. Tras ser ejecutado, el malware se borra a sí mismo, lo que dificulta la recuperación de evidencias.
Desde una perspectiva técnica, VOLTA emplea mecanismos avanzados para recopilar información sensible. Es capaz de robar contraseñas de navegadores, cookies y detalles de tarjetas de pago de navegadores basados en Chromium, así como datos de Firefox, Thunderbird y Outlook. Además, accede a información de espacios de trabajo de Slack y sesiones de plataformas como Discord, Telegram, Steam, Battle.net y Roblox. También recolecta tokens de Microsoft OAuth, claves SSH, credenciales de servicios en la nube, capturas de pantalla y todas las contraseñas de Wi-Fi guardadas en el dispositivo infectado.
Un aspecto notable de VOLTA es su capacidad para crear un perfil detallado de la víctima. Esto incluye información sobre su ubicación, dirección de residencia, empleador, año estimado de nacimiento, los últimos cuatro dígitos de sus tarjetas de pago, datos de espacios de trabajo en Slack y detalles sobre documentos creados. También busca respaldos de iPhone y verifica el valor actual de la cuenta de Roblox de la víctima. Este enfoque meticuloso no solo maximiza el valor del robo, sino que también ayuda a los atacantes a personalizar sus estrategias de explotación.
El proceso de análisis de VOLTA culmina en un envío de datos a OpenRouter, un servicio de enrutamiento para modelos de IA, donde se genera un informe que actúa como un análisis forense. Este informe incluye una sección titulada “QUÉ VALOR TIENEN”, que clasifica los activos monetizables de la víctima en niveles de bajo, medio y alto, así como una evaluación de su postura de seguridad y hábitos de gestión de contraseñas en la sección “SU OPSEC”. Este enfoque ilustra cómo VOLTA convierte un registro de credenciales crudo en un expediente bien estructurado y respaldado.
El malware se comunica con la IA mediante solicitudes construidas a mano en formato JSON, y puede operar sin la etapa de IA si no se proporciona una clave de API. Esto sugiere que el autor del malware anticipó medidas de seguridad y diseñó formas de eludirlas. El análisis de IA se lleva a cabo directamente en la máquina de la víctima, utilizando su propia conexión a Internet, antes de que cualquier dato sea enviado. El malware crea un archivo denominado Identity_Report.txt, recibe la respuesta de la IA en AI_Analysis.txt y envía ambos archivos juntos en un archivo ZIP llamado volta_dox.zip.
El proceso de envío de datos robados se puede realizar en hasta tres etapas. El primer archivo, volta_log.zip, contiene la información recopilada por el malware, mientras que el segundo, volta_dox.zip, incluye el análisis de la IA. Si se encuentra información adicional de la red, se crea un tercer archivo, volta_doxnet.zip. Todo esto es enviado al atacante a través de un canal de Telegram, lo que añade una capa adicional de dificultad para su rastreo.
Interesantemente, VOLTA cuenta con seis campos configurables que pueden ser personalizados al momento de su construcción, lo que sugiere que su autor podría ofrecer un servicio de construcción que permita a los clientes crear sus propias versiones personalizadas. Aunque las credenciales almacenadas en estos campos están cifradas, la debilidad del cifrado radica en que la clave se encuentra dentro del mismo malware, lo que permite a cualquier analista recuperar dicha información con relativa facilidad.
Si VOLTA se comercializa como un producto, su funcionalidad de IA podría permitir incluso a delincuentes inexpertos identificar víctimas valiosas y recibir perfiles detallados y clasificados directamente a través de Telegram. Esto plantea un reto significativo para la ciberseguridad, ya que democratiza el acceso a herramientas que antes estaban reservadas para actores más experimentados.
Desde la perspectiva de la defensa, Talos recomienda establecer políticas de control de aplicaciones que restrinjan qué procesos pueden iniciar Chrome con el flag –headless, lo que bloquearía el bypass de App-Bound Encryption. Al menos, se sugiere generar alertas cuando Chrome se inicie con –headless desde un proceso que no esté en un conjunto de desarrolladores conocido. Almacenar credenciales en tiendas respaldadas por hardware también puede contribuir a la mitigación de este tipo de amenazas.
En caso de que un usuario sea víctima de VOLTA, aunque el programa principal haya eliminado su rastro, se aconseja conservar el archivo %APPDATA%\volta_debug.txt. Este archivo contiene un registro con fecha y hora de lo que fue recopilado y si la llamada a la IA funcionó. Se deben revocar cualquier token expuesto y cambiar contraseñas. Si la frase semilla de una cartera de criptomonedas se encontraba en texto plano en el disco, es fundamental considerar la cartera como completamente comprometida y trasladar los fondos a una nueva cartera cuya frase semilla haya sido generada en un dispositivo aislado.
Como conclusión, VOLTA representa un infostealer maduro al que se le ha añadida una capa de IA en una etapa avanzada, con el objetivo de liberar al operador de la carga del trabajo analítico. Este malware refleja una lógica subyacente similar a la que se observa en otras herramientas del cibercrimen: identificar el paso que requiere la mayor atención humana y reemplazarlo por una llamada a un modelo. La cuestión para los defensores no es si este patrón aparecerá en otros lugares, sino cuál será la próxima fase que tocará.
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**Pierluigi Paganini** (SecurityAffairs – hacking, malware)
