**Desmantelamiento de una Botnet de Más de 1.3 Millones de Dispositivos Android: Implicaciones y Consecuencias**
En un contexto donde la ciberseguridad se convierte cada vez más en una preocupación esencial para usuarios y empresas, el reciente desmantelamiento de una botnet compuesta por más de 1.3 millones de dispositivos Android, predominantemente cajas de televisión, pone de manifiesto los riesgos inherentes a la conectividad en el hogar. Esta operación, liderada por Google a finales de octubre de 2023, revela no solo las vulnerabilidades de ciertos dispositivos, sino también la responsabilidad de los fabricantes en la seguridad de sus productos. Esta situación afecta a millones de usuarios en todo el mundo, quienes sin saberlo, han visto comprometida la integridad de sus redes y la privacidad de sus datos.
Los dispositivos implicados en esta botnet fueron fabricados por Videostrong, una empresa con sede en Shenzhen, China, que produce cajas de Android TV y otros dispositivos tanto bajo su propia marca como para terceros. Según Google, la empresa incluyó intencionadamente una puerta trasera, conocida como x.cpe, en muchos de sus modelos a lo largo de varios años. Este tipo de vulnerabilidad es particularmente peligrosa, ya que permite a los atacantes obtener acceso a los dispositivos y utilizarlos para actividades ilícitas, como el fraude publicitario y el redireccionamiento del tráfico de internet de otros usuarios a través de conexiones domésticas. A pesar de los esfuerzos de Google, la puerta trasera sigue presente en los dispositivos afectados, y los propietarios no pueden eliminarla por sí mismos.
La acción de Google no solo se limitó al desmantelamiento de la botnet, sino que también incluyó medidas legales para eliminar los dominios y servidores que controlaban esta red maliciosa. Junto a Google, colaboraron en la operación diversas organizaciones, incluyendo la Agencia Nacional de Policía de Japón, Lumen, HUMAN Security, Plume, Synthient y TrendAI. A través de este esfuerzo conjunto, se espera que se corte el acceso de los criminales a al menos 10 millones de dispositivos adicionales infectados, dado que estos atacantes suelen diversificar sus métodos de ataque para eludir los controles de seguridad.
La puerta trasera x.cpe opera como una aplicación del sistema dentro del firmware de los dispositivos, brindando acceso a nivel de sistema. Según el análisis de Google, x.cpe se comunica con los servidores de comando y control (C2) de la botnet y espera instrucciones. Para instalar software de manera silenciosa, primero desactiva las verificaciones de aplicaciones en Google Play Protect, la característica de seguridad integrada de Android. Esto permite a los operadores de la botnet instalar aplicaciones sin el conocimiento del propietario, ejecutar comandos, capturar pantallas y mapear la red en la que se encuentra la caja.
Google ha documentado que los operadores de Videostrong utilizaron diversas capacidades de esta puerta trasera, como tomar capturas de pantalla en vivo, enviar pulsaciones de teclado, extraer detalles de cuentas, información del dispositivo, listas de aplicaciones y registros del sistema, así como abrir shells reversos que proporcionan una línea de comandos remota en el dispositivo. La mayoría de los módulos utilizados por los criminales transformaron los dispositivos en proxies residenciales o vendieron su ancho de banda sobrante. Un servicio de proxy residencial permite que el tráfico de un cliente aparente venir de un hogar normal, lo que puede facilitar actividades fraudulentas. Otros módulos se utilizaron para simular visualizaciones de anuncios en línea.
Las investigaciones de TrendAI han registrado un total de 1,472,554 dispositivos infectados en 206 modelos entre el 3 de junio y el 1 de octubre de 2023, indicando que la cifra real podría ser aún mayor. Los países más afectados incluyen Malasia, Brasil, Irak, México y Taiwán, mientras que Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Australia y Canadá presentaron entre 26,000 y 42,000 dispositivos infectados.
Synthient, que se especializa en el seguimiento de redes de proxies y botnets, ha elaborado una lista de 182 modelos de dispositivos identificados en la campaña. Aunque el nombre de un modelo por sí solo no confirma que una caja esté infectada, su estudio se centró en los dispositivos de la marca MECOOL, a los que vincula directamente con Videostrong. Al adquirir un MECOOL KM9PRO Max, descubrieron que la puerta trasera estaba preinstalada. Plume, que desarrolla software de Wi-Fi para proveedores de internet, encontró más de una docena de dispositivos diferentes utilizando el servidor de control de la botnet, siendo la mayoría de ellos de la marca MECOOL.
Dado que x.cpe forma parte del firmware, eliminarla no es una solución viable, ya que se reinstala automáticamente cuando el dispositivo se reinicia. TrendAI sugiere que la eliminación de la puerta trasera requiere "acción por parte del fabricante, protección de la plataforma o sustitución del dispositivo". Por su parte, Plume recomienda realizar un restablecimiento de fábrica completo, aunque no aclara si este proceso elimina la puerta trasera x.cpe. Synthient va más allá, instando a los consumidores a deshacerse de los dispositivos infectados, dado el alto riesgo de malware que representan.
Para las organizaciones, Synthient aconseja implementar ciertas medidas, como utilizar los indicadores publicados para localizar dispositivos MECOOL o similares en la red, desconectar y desechar cualquier dispositivo encontrado, y bloquear los dominios y direcciones IP listados en su informe. Además, se sugiere mantener otros dispositivos inteligentes en segmentos de red separados, alejados de los sistemas sensibles. TrendAI también indica que las empresas con personal remoto deben tratar los dispositivos de consumo no gestionados en redes domésticas como parte de su superficie de ataque, asegurando que el acceso corporativo se mantenga tras dispositivos gestionados.
Desde la perspectiva de Google, x.cpe transmite configuraciones desde el servidor C2 a otras aplicaciones de Videostrong, incluyendo su aplicación de streaming YokaTV Player. Uno de los perfiles de GitHub que albergaba los paquetes de la botnet lleva el nombre de yf-videostrong. Synthient, que colaboró con Google, ha llegado a la conclusión de que Videostrong es responsable de esta operación, apoyándose en un documento firmado por el director de investigación y desarrollo de la empresa, ubicado en una carpeta abierta en uno de los servidores de la botnet, así como en un dominio web de Videostrong que comparte una dirección IP con el panel de control de los operadores.
Se ha descubierto que Videostrong proporciona tanto el firmware para estos dispositivos como herramientas para gestionarlos de manera remota. Google exige a los fabricantes de dispositivos que se sometan a una serie de pruebas de compatibilidad y seguridad, y sostiene que Videostrong ocultó su código para eludir una brecha en esos controles, cargando el código malicioso tras el primer arranque del dispositivo. En respuesta a este incidente, Google ha modificado su proceso de revisión y está mejorando sus controles sobre el firmware de los dispositivos Android TV certificados.
A partir del 2 de noviembre, el sitio web de Videostrong enumeraba productos que denominaba "Google Certified Android TV Box" y "Google Certified Android TV Stick". Plume indica que la botnet incluía tanto dispositivos certificados por Google como otros que operaban con la versión del Proyecto de Código Abierto de Android (AOSP). Sin embargo, el informe de Google no especifica cuántos dispositivos certificados se vieron afectados. Cuando Google demandó en julio de 2025 por la botnet BadBox 2.0, los más de 10 millones de dispositivos involucrados eran no certificados, lo que subraya la importancia de la vigilancia y el cumplimiento normativo en la industria.
Este caso es un recordatorio contundente de que la seguridad en el mundo digital es una responsabilidad compartida entre fabricantes, proveedores de servicios y usuarios finales. La creciente interconexión de dispositivos en el hogar aumenta las posibilidades de explotación, lo que hace imperativo que todas las partes interesadas colaboren para mitigar estos riesgos y proteger la privacidad y seguridad de los usuarios.
