**Una nueva vulnerabilidad crítica amenaza a las estaciones de carga de vehículos eléctricos**
En un contexto donde la electrificación del transporte se ha convertido en una prioridad global, la seguridad de las infraestructuras de carga de vehículos eléctricos adquiere una relevancia cada vez mayor. La reciente detección de la vulnerabilidad crítica identificada como CVE-2026-112354, con una puntuación CVSS de 9.8 sobre 10, pone de manifiesto los riesgos significativos a los que se enfrentan tanto los usuarios como las empresas operadoras de estas estaciones. Esta situación no solo pone en peligro la integridad de los sistemas afectados, sino que también podría comprometer la confianza del público en la infraestructura de carga, que es un componente esencial para la adopción masiva de vehículos eléctricos.
La vulnerabilidad en cuestión se encuentra en la interfaz de gestión web de la estación de carga Etrel INCH, específicamente en las versiones de firmware anteriores a la 7.1.2 y 8.0.1. El problema radica en la existencia de credenciales predeterminadas codificadas que permiten a atacantes remotos acceder de forma completa a los privilegios de administrador simplemente autenticándose con la cuenta de fábrica. Este acceso no autorizado puede llevar a la obtención de configuraciones completas del cargador, así como de detalles cruciales como la identidad del ChargePoint en el protocolo OCPP y las conexiones WebSocket del sistema de gestión de carga (CSMS). Todo esto habilita a los atacantes a ejercer un control administrativo no autorizado sobre la estación de carga, lo que podría resultar en un uso indebido de la infraestructura.
Desde el punto de vista técnico, esta vulnerabilidad se clasifica como CWE-1392, lo que indica una debilidad específica en la gestión de credenciales en el software. El vector de ataque se identifica como NETWORK, con una complejidad de ataque baja y sin necesidad de privilegios o interacción del usuario, lo que significa que cualquier atacante con conocimientos básicos podría explotar la vulnerabilidad sin mayores obstáculos.
La gravedad de esta vulnerabilidad es subrayada por su puntuación CVSS de 9.8, lo que la categoriza como crítica en la escala del Common Vulnerability Scoring System v3.1. Las vulnerabilidades que alcanzan puntuaciones superiores a 9.0 son indicativas de los mayores riesgos de seguridad, que frecuentemente permiten la ejecución remota de código, la escalada de privilegios o, en el peor de los casos, el compromiso total del sistema afectado. Esto plantea un serio desafío para la seguridad cibernética de las infraestructuras de carga de vehículos eléctricos, que son cada vez más utilizadas en un mundo que avanza hacia la sostenibilidad.
Para abordar esta vulnerabilidad, es crucial que los administradores de sistemas consulten las referencias técnicas y los parches disponibles. En este sentido, se pueden encontrar más detalles en los siguientes enlaces: [Etrel Firmware Documentation](https://etrel.atlassian.net/wiki/spaces/EKC/pages/5064097853/Etrel+INCH+Firmware), [Etrel Official Website](https://etrel.com/) y [VulnCheck Advisory](https://www.vulncheck.com/advisories/etrel-inch-ac-charging-station-hard-coded-default-credentials).
Se recomienda encarecidamente a todas las organizaciones que operan con el software afectado que apliquen los parches de seguridad de manera inmediata. Además, es fundamental realizar una revisión exhaustiva de los sistemas en busca de indicadores de compromiso y monitorizar el tráfico de red en busca de actividad sospechosa relacionada con esta vulnerabilidad. La rápida respuesta ante estos incidentes no solo protegerá a las empresas y sus usuarios, sino que también contribuirá a la seguridad general del ecosistema de vehículos eléctricos, que sigue en expansión.